Perseverante. Esa es una cualidad del nuevo presidente de Panamá, Martín Erasto Torrijos Espino. Pese a la derrota electoral de 1999, cuando tenía 35 años, se mantuvo firme en su empeño.
Siguió recorriendo el país y no perdió la fe. Se apropió del refrán: "El que persevera alcanza". En cada episodio vivido ha ganado experiencia y en cada milla recorrida lograba atraer a miles de simpatizantes que apostaron por el más joven de los tres competidores del pasado 2 de mayo.
Más del 50% de los electores entre 18 y 24 años fueron a las urnas y los estrategas de campaña de Torrijos enfocaron su atención en este grupo.
No obstante, los no tan jóvenes también le dieron un voto de confianza.
El tiempo de promesas se quedó atrás y hoy comienza un nuevo quinquenio. En julio pasado cumplió sus 41 años.
Es el segundo mandatario electo más joven en llegar al poder en Panamá. Antes de él está Arnulfo Arias Madrid (37 años en 1941), ya fallecido.
Cuando perdió en 1999, Torrijos le enseñó a sus seguidores que aún no había peleado su mejor batalla.
De eso pueden dar fe los panameños que se sorprendieron cuando demostró que la vida está llena de retos y hay que enfrentarlos.
Es un hombre que toma decisiones con criterio y respeto, dicen quienes lo conocen.
Marylín van Sedlitz, quien fue vecina de Martín en Coco del Mar, San Francisco, dijo que cuando perdió en la campaña de 1999, esperaba que se fuera de la casa para no encontrase con él.
No se atrevía a verlo, lo esquivaba porque lloraría. Le dolía mucho, pero un día fue inevitable. Se encontraron y él la saludó. Ella le manifestó su tristeza y él le comentó que era muy joven y que esa había sido una experiencia más. Que habría otra oportunidad.
Ella lo ve con ojos de madre, afirma con mucha dulzura. Lo define como atento, simpático con unos hijos y una esposa divinos.
Cuando hacía giras, traía obsequios "como una forma de demostrarnos su aprecio".
Una vez Marylín estaba en un acto político en Río Abajo, en la reciente campaña electoral, y Martín apoyaba al candidato a legislador del Partido Revolucionario Democrático (PRD) "Popo Alvarado". Cuando la vio se agachó, le dio un beso y le dijo: ¡Hola vecina!, saludo característico cada vez que la ve.