Nación

Persiste política para silenciar y amordazar a los periodistas


Al menos 45 periodistas han sido denunciados por los delitos de calumnia e injuria en Panamá, de los cuales unos 25 fueron llamado a juicio y cuatro condenados a penas de cárcel, informó ayer el defensor del Pueblo, Italo Antinori.
El ombudsman dijo que la mayoría de los denunciantes son funcionarios que no aceptan las críticas e informaciones que comprometen su gestión pública. "Aquí hay gente que cuando está en oposición le gusta criticar al que está en el gobierno, pero cuando suben al gobierno, o ejercen un cargo público, no aceptan una crítica y son los primeros que presentan querellas contra los periodistas", dijo el ombudsman.
Antinori mencionó que las autoridades judiciales desatienden el artículo 178 del Código Penal, que establece que no constituyen delitos contra el honor las discusiones, críticas y opiniones sobre los actos y omisiones de los servidores públicos. Sin embargo, los periodistas siguen siendo denunciados por calumnia e injuria cuando publican alguna crítica relacionada con el ejercicio de las funciones de un servidor público.
"Incluso, entre los servidores públicos se ha promovido la practica abusiva de denunciar a todos los periodistas cuando reciben una crítica", apuntó.
El ombudsman indicó que el propósito de presentar querellas contra los periodistas es mandarle un mensaje intimidatorio a reporteros de medios de comunicación pequeños del interior del país.
A juicio de Antinori, el mensaje que se quiere enviar es: "si a esos periodistas de los diarios más influyentes los persiguen y denuncian, que se espera de un corresponsal que trabaja en una emisora local del interior".
"Se quiere establecer una política para silenciar y amordazar a los periodistas, para que no digan la verdad", dijo el defensor del Pueblo.
Sostuvo que en la mayoría de los casos, los escritos que generan las denuncias de calumnia e injuria no tienen como fuente primaria al periodista, sin embargo, ésto se ignora y se insiste en denunciar a los comunicadores que sólo sirvieron de transmisores de alguna declaración.
Antinori también criticó la acción de algunos funcionarios de instrucción que indagan a periodistas denunciados por calumnia e injuria, sin haber recurrido a las declaraciones juradas.
Según el ombudsman, la mayoría de las noticias que son objeto de querellas no tienen el ánimo de injuriar o de perjudicar a las personas aludidas.
"Para proceder con una querella de calumnia e injuria hay que comprobar que hubo malicia o intención dolosa de causar daño, perjuicio o infamia a alguien y muchas veces el periodista sólo transmite unas declaraciones y no es la fuente primaria, por lo tanto no tiene ningún ánimo de causar daños", apuntó.
Antinori también insistió en la necesidad de eliminar las leyes de desacato, que han sido utilizada para imponer penas de cárcel a periodistas, sin que tenga derecho a un juicio previo, ni a una legítima defensa.
Así mismo, instó a los periodistas a ser críticos, investigativos e independientes, y a señalar los desaciertos de los funcionarios.
"Como defensor he sido sometido a todas las críticas, muchas veces infundadas, y me han insultado, difamado y dicho de todo lo que se puede imaginar, pero nunca he presentado ninguna querella por calumnia e injuria, porque pienso que hay que aceptarlas", dijo.
Nuestra posición es de respaldo y de defensa de los periodistas, porque es necesario tener una prensa independiente que escrute los actos de los servidores públicos, apuntó.


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101 años de Panamá América

 
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