A lo largo de la calle quinta aún hay restos de plumas de aves y un" leve olor" que no se puede comparar con el que era sentido a metros de distancia aquel 24 de marzo, el cual no dejaba ni comer ni dormir a los vecinos del área.
A pesar de que el lugar del derrame fue "limpiado con clorox", el olor de los desechos de los pollos y la sangre quedó impregnada en la tierra y en las calles, lo que ha traído como secuela un exceso de moscas que están por doquier incomodando a los residentes de la calle quinta de Ciudad Radial.
Los vecinos se quejan de la situación, pero, según ellos comentan, a las autoridades competentes parece no importarles lo ocurrido.
El Panamá América conversó con varios de los moradores, y los mismos comentan sentirse temerosos de que nuevamente se produzca otro desborde de las alcantarillas en el área con restos de pollos.
Sus argumentos se basan en que ya estamos próximos a la época lluviosa y el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN) todavía no ha terminado con los trabajos de limpieza en las tuberías del área.
Herminia Morgan, vecina del lugar, afirma que los funcionarios del IDAAN regresaron una semana después de haber suspendido los trabajos en el área, más sin embargo, no hicieron nada en las mismas tuberías.
"Solamente taparon los huecos que había en las calles", puntualizó Morgan, dando la impresión de que los trabajos de limpieza a las tuberías obstruidas habían culminado.
Muchos de los residentes se han visto afectados de forma indirecta después del derrame.
El señor Arnulfo Abrego se mostró descontento porque la acera de su casa que fue construida por él, ha quedado desbaratada a raíz de los trabajos que realizaron los camiones de equipo pesado del IDAAN.
Abrego alega que, como la calle de al frente de su casa ha quedado deteriorada, los carros se han visto obligados a orillarse a su acera para no caer en los grandes baches que han quedado y que parecen verdaderos cráteres, ocasionando que se vaya dañando más su propiedad.
Otra de las cosas que ha causado diversas reacciones en los vecinos e incluso dentro de las autoridades fue el pronunciamiento hecho hace unos días por el ministro de Salud, Camilo Alleyne, en el que declaró "cerrado" el caso de los pollos en Juan Díaz, por supuestamente no encontrar pruebas contundentes para culpar a ninguna empresas.
Lizandro Arias, administrador de la Región Metropolitana de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), se sintió extrañado al escuchar el informe de Alleyne, ya que las tres instituciones involucradas en la investigación antes de hacer público cualquier informe tenían que reunirse y unificar criterios para luego emitir un dictamen ante los medios de comunicación.
Según Arias dicha reunión será durante esta semana, en la participarán funcionarios y autoridades de la ANAM, el IDAAN y el MINSA, quienes tendrán que rendirle cuentas a la población que ha seguido el caso y sobre todo a los moradores de Juan Díaz, que están deseperados por escuchar el informe final.
Por su parte, Juan José Amado III, director del IDAAN manifiesta que los trabajos de limpieza a las tuberías continuarán en el área de Juan Díaz, y se tratarán de hacer antes de que entre la temporada lluviosa en Panamá para tratar de que no ocurra otro derrame similar.
Amado III recalca que la situación no sólo es producto de los desechos de pollo que salieron a flote días pasado, sino que también tienen culpa de la situación los restaurantes de comida rápida que no tienen las trampas de grasa para que el sistema no se obstruya con el tiempo.
Durante los trabajos de investigación, los funcionarios abrieron más de 30 tapas de alcantarilla. El equipo detectó que en la mayor parte de estas, había sedimentos de plumas, huesos y grasa de pollo, probablemente desde hace varios años, ya que estaban pegadas a las paredes de los desagües.
El problema en las alcantarillas se suscitó a raíz de dos obstrucciones que se registraron en la línea principal del alcantarillado, en las calles primera y quinta de Ciudad Radial.
La causa fue la acumulación de grasa, plumas y restos de pollos que fueron arrojados en el sistema.