En medio de quejas de varios residentes que se negaban a aceptar la reubicación, 52 familias de los inmuebles condenados No. 8-35 conocido como "El Palomar" y las casas 13A-68 y 13A-54 fueron trasladadas ayer.
En la tarde se inició, en el corregimiento de Santa Ana, la demolición de los inmuebles, luego que colapsaran el viernes.
No obstante, otros ciudadanos se sentían complacidos. Rosa Aguilar dijo que desde hace tiempo estuvo realizando solicitudes para conseguir una vivienda y no lo había logrado.
A la mayoría de las familias se le reubicó en soluciones habitacionales permanentes, construidas por el sector privado en Tocumen, Arraiján y Río Abajo.
Otras, sin ingresos, fueron ubicadas temporalmente en pensiones.