El director de la Caja de Seguro Social, Guillermo Sáez-Llorens, fue ayer a la Asamblea Nacional a sustentar su presupuesto para el 2011, pero no pudo. Un grupo de diputados, no de oposición, sino de su propia alianza de gobierno, se lo impidió con sus críticas por la baja ejecución, el mal manejo de medicamentos y el “inútil” programa de citas por teléfono. Más tarde, en la calma de su oficina, Sáez -Llorens intentó explicar por qué su gestión va como va.