Empresarios del sector privado se muestran en contra de que el Gobierno ejerza presión para que se hagan ajustes económicos a sus empleados, y señalan que esto "atenta contra la libre empresa", ya que estos ajustes deben ser totalmente voluntarios.
Igualmente, se manifiestan a favor de una revisión del Código de Trabajo para que esté más acorde con los tiempos de la globalización.
"Cualquier ajuste económico que el sector privado realice a sus trabajadores debe ser voluntario y de acuerdo con las condiciones de cada empresa. Si el Gobierno trata de obligarnos, entonces esta medida atentaría contra la libre empresa", señaló ayer Juan Vincensini, presidente encargado del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP).
Agregó que definitivamente están de acuerdo con una revisión del Código de Trabajo, pues ya tiene mucho tiempo de haber sido elaborado y necesita una nueva estructura que proporcione más productividad y competitividad.
Mientras, Gaspar García De Paredes, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), también se muestra de acuerdo con una revisión del Código de Trabajo, señalando que en su momento buscarán consenso para que esta maniobra se realice.
Igualmente, García De Paredes se opone a la propuesta gubernamental de otorgar regalías a los empleados, alegando que esto solo ayudaría a aumentar la presión inflacionaria existente.
En tanto, en Santiago de Veraguas, directivos de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá se reunieron con diversas agrupaciones del sector productivo del país, como la Unión de Productores de Arroz de Panamá, Asociación Nacional de Ganaderos, Pequeñas y Medianas Empresas, el CoNEP, entre otros, para rechazar la solicitud del Gobierno.
Sergio Anguizola, de la Unión de Productores, señaló que la solicitud ha causado preocupación en el sector agropecuario, puesto que muchos rubros de los que tiene en el país están en quiebra, como el caso del arroz que no se puede exportar, mientras que los molinos están llenos de este producto.
Ayer el presidente Torrijos reiteró el llamado a los empresarios para que ajusten los salarios de sus trabajadores, tal y como hizo su gobierno la semana pasada.
"Hago un llamado a la reflexión y solidaridad humana en medio de una situación económica difícil", insistió Torrijos.
El mandatario afirmó que se hizo "justicia" a los funcionarios con el ajuste salarial y la entrega de gratificaciones de B/ 160.
El gobernante aseguró que los trabajadores del sector privado "son los que ayudan a los empresarios a tener ganancias, por lo que representa un acto de solidaridad" en este momento.
Indicó que a partir de septiembre, se dará un aumento de B/ 25 a los más de 23 mil servidores públicos que devengan el salario mínimo de B/ 300 mensuales.
Asimismo, más de 9 mil educadores que laboran en áreas de difícil acceso recibieron un incremento de 30 a 50 balboas mensuales.