Aunque no hay nada malo en que la Policía Nacional cambie de uniforme, lo importante es que la medida sea el producto de una "razón justificada" y que cuente con el consenso de los miembros, quienes deberán utilizarlo, sostuvo el exdirector de la institución, Ebrahim Asvat.
Recordó que en la época de 1990 cuando se cambió el uniforme de la Policía Nacional y se eliminó el "verde olivo", la decisión se adoptó para alejar a la entidad de la imagen que en ese momento tenía de las desmanteladas Fuerzas de Defensa.
Sostuvo que si se cambia el color del uniforme es importante destacar cuáles son las motivaciones para hacerlo y destacó que hay que tener mucho cuidado al diseñar un uniforme que sea "mal interpretado" por la población y en vez de generar respeto, provoque burla por la cantidad de ribetes que se le pongan.
De acuerdo con el director de la Policía, Carlos Barés, quien calificó como insignificantes los cambios, precisó que el uniforme será caqui verde olivo con franjas negras, aunque otras fuentes policiales señalaron que el pantalón será azul con franjas amarillas.
Asvat reiteró la necesidad de ser cuidadosos con esta decisión, porque se debe evitar la percepción de que el policía esté vestido como un "payaso", porque debido al patrón cultural, "debemos ser conservadores y no salirnos de ciertos prototipos".
Indicó que desconoce si los talleres de la Policía Nacional están capacitados para hacer todos los uniformes que se necesitan y recordó que en 1990 hubo la necesidad de buscar a terceros para la confección de la vestimenta.
Agregó que en esa época se eligió el actual color caqui pues dentro del objetivo se buscaba que el policía inspirara respeto, no terror.
Precisó que cuando se discutía el cambio de color del uniforme de la Policía tras los acontecimientos del mes de diciembre de 1989, él era director Institucional de Seguridad Pública del Ministerio de Gobierno y Justicia.
En tanto, el coronel retirado, Roberto Díaz Herrera, difiere con Barés, y estima que el color del uniforme, así como su textura, es significativo para las unidades de la institución.
Señaló que el cambio debe ser "motivador" y para lograr este efecto debe gustar primero que nada a quienes tendrán que lucirlo, pero reconoció que desconoce si la medida fue consultada con los oficiales y las tropas.