El sacerdote Nestor Jaén propuso la creación de una Comisión de la Verdad para esclarecer el paradero de los 120 desaparecidos reportados por el Comité de Desaparecidos de Panamá (COFADEPA) y una reunión entre exmiembros del Estado Mayor de la Guardia Nacional, el Clero y el Ministerio Público.
Jaén explicó que es necesario no sólo esclarecer lo sucedido con el sacerdote Héctor Gallego, si no con el resto de los desaparecidos y que para ello es necesario establecer una colaboración entre las personas que pueden conducir pistas concretas sobre estos hechos.
También aseguró que el Ministerio Público debe brindar a la Iglesia Católica una explicación del manejo de las pruebas de ADN, ejecutadas en los Estados Unidos y que es necesario conocer el recorrido hecho por las muestras, desde quién las llevó, quién las guardó y quiénes intervinieron en todo el proceso.
En declaraciones hechas a TVN dijo no "estar seguro" que los restos encontrados en el antiguo Cuartel de Los Pumas de Tocumen no corresponden a Héctor Gallego y no así a los de Eber Quintanar, ya que se asegura que este último tenía 17 años de edad cuando desapareció y los restos encontrados corresponden a los de una persona de 30 años.
Planteó que el Ministerio Público también debe agotar las pistas dadas por el "testigo clave" que dio las indicaciones para encontrar la fosa común de Tocumen, ya que esa persona debe tener conocimiento de muchas otras cosas.
Aseguró que Héctor Gallego se constituía en una "amenaza" para las autoridades de la época, por que se enfrentaba con familiares del General Omar Torrijos y que ello pudo ser un factor para la existencia de conflictos.
Por su parte el General Rubén Darío Paredes (r) coincidió que el "testigo clave" debe decir todo lo que sabe y dijo estar dispuesto a participar en cualquier tipo de reunión para aportar información sobre los hechos ocurridos durante la época.
Paredes aseguró que muchos ex miembros de la Guardia Nacional quieren que estas situaciones descubiertas en Tocumen y el caso Gallego sean aclaradas, pero que para ello es necesario alcanzar un punto de convergencia para encontrar la verdad.
También refutó que los hechos ocurridos forman parte de una campaña de carácter político para empañar la imagen del General Omar Torrijos. Al tiempo que reiteró la existencia a lo interno de la Guardia Nacional, un grupo dedicado al "pandillerismo".