Los familiares de la señora que falleció en el Hospital de Changuinola el pasado domingo, no quieren saber si se usó oxígeno médico o industrial en su atención, "lo que queremos, es que se deje en paz la memoria de nuestro ser querido, porque si Dios quiso llevársela, que así sea".
"Mi papá dice sentir mucho dolor por lo sucedido y no quiere que nadie saque nada de esto en los medios", reiteró de manera amable. Sin embargo, le corresponderá a las autoridades investigar si efectivamente se utilizó o no el oxígeno industrial, pues aunque el administrador del Hospital de Changuinola, Mario White, niega que se usó, admitió que se había hecho un pedido ya que el oxígeno medicado para personas se había "prácticamente agotado y había que tener algo por si acaso".
Cabe destacar, que el oxígeno industrial ha sido prohibido para el uso humano, la posibilidad de usarlo surge cuando la empresa abastecedora no había cumplido con el pedido, según el alto funcionario. En la provincia de Bocas del Toro, el asma es una de las enfermedades más comunes debido, en parte, a que se trata de una región de clima húmedo.
Aunque se ha intentado lograr una cifra aproximada de los pacientes tratados luego de la escasez del oxígeno medicado, ha sido imposible lograrla, pues las personas consultadas dicen no estar autorizados para dar detalles.
Juan Jované, director general de la Caja de Seguro Social (CSS), dijo que de comprobarse alguna irregularidad en la compra, se ordenará las auditorías necesarias.
"Nosotros sabíamos los efectos ecológicos de la vía, pero necesitábamos precisar la factibilidad económica", indicó George Hanily de TNC a El Panamá América.
Para la confección del estudio al que llamaron "Análisis Económico de tres inversiones viales a través del PNVB y áreas aledañas en Panamá Occidental entre TNC y CSF" se recurrió a la información proporcionada por las autoridades: Ministerio de Obras Públicas, Contraloría General de la República, Ministerio de Economía y Finanzas, asociaciones ambientalistas, representantes de la sociedad civil, entre otros.
Hanily explicó que para esta propuesta se tomó como escenario base el tránsito de 250 vehículos diarios, lo que equivale al 25% del tráfico que transita las calles pavimentadas de dos vías que unen Cerro Punta y Boquete con la Interamericana (unos mil asegura el MOP). No obstante, esa circulación significaría una pérdida de B/. 808 mil en los primeros 20 años de operación.
"Y es que un proyecto es viable cuando los costos son iguales a los beneficios", menciona Hanily, al tiempo que aclara que para que ésta fuera la condición del "camino ecológico" propuesto por el Gobierno, el nivel de tráfico debía ser de 364 vehículos diarios en el primer año, más de 500 vehículos por día al cumplir 10 años de operación y 657 cada 24 horas a los 20 años. "Debido a que esta vía contaría con 4.5 metros de ancho, esta cifra volvería el camino una ruta peligrosa y lenta", señala la investigación.
El estudio va más allá. En cuanto a costos, Hanily dijo que les "llamó poderosamente la atención el costo por kilómetro del camino ecológico".
En el informe se lee "aunque no hay motivos para cuestionar la cifra del costo de construcción de B/. 4.6 millones, es importante notar que los costos de las carreteras pavimentadas en terrenos difíciles y áreas de alta precipitación pluvial, como ésta, pueden alcanzar hasta B/. 1 millón por kilómetro que fue el promedio del costo de la construcción para la reciente a Bocas del Toro".
En cuanto al Estudio de Impacto Ambiental, Hanily y Reid se reunieron previamente con representantes de CUSA y para entonces (primeros meses de este año), la empresa no tenía aún la orden de proceder porque no contaba con la garantía de la aprobación gubernamental.
"Ello significa", precisó Hanily durante la entrevista, que no había aún un estudio profundo que determinara los daños o efectos ecológicos de la obra. "No sabemos si tenían información detallada, pero no la recibimos"...
Esta vía requeriría 12 puentes nuevos y sería únicamente 40 kilómetros más corta que la ruta David. La conexión norte ahorraría alrededor de 90 kilómetros.
Según el estudio resultarían beneficiadas unas 10 mil personas y el principal reto que enfrentaría la construcción es cruzar seis grandes ríos y una cantidad similar de afluentes más pequeños.
Pero, en resumidos términos, indicó Hanily a El Panamá América, "esta ruta es a nuestro modo de ver, la más conveniente de las tres y hay maneras de abaratar significativamente los costos".
Una de ellas es la exclusión de la sección de Potrerillos Arriba - Palmira, al considerar que ya existe una rápida conexión pavimentada desde Potrerillos Arriba hasta Dolega en la carretera Boquete - David.
Anteriormente se habían analizado dos costos alternos para la Ruta Sur. Uno fue hecho por el MOP y el otro por la Dirección de Proyectos Especiales. Los costos finales obtenidos por el estudio de TNC y CSF varían significativamente del monto estimado por el MOP. El primero habla de B/. 11.8 millones comparados con B/. 14.2 millones citados por la entidad.
A juicio de Hanily y Reid, la investigación efectuada mostró que la pavimentación de las rutas de entrada al PNVB darían paso a carros, buses pequeños y otros vehículos, generando un impacto negativo en acceso desde Cerro Punta, "ya que todavía está boscoso".
Para Ariel Rodríguez, biólogo de conservación y manejo de vida silvestre del Centro de Estudios de Recursos Bióticos (CEREB) de la Universidad de Panamá, quien se opone al "camino ecológico", el ánimo de beneficiar a "un grupo en particular" motiva la pavimentación del sendero.
Según aseguró, el interés se centra en que los terrenos de Boquete se han convertido en zona de alta especulación inmobiliaria. "Estos son tan caros como los de Obarrio, en Panamá, por lo que uno de los grandes peligros es que al momento de que se construya la vía se abra el compás para urbanizaciones, lo que no funciona dentro de un parque nacional".
El no concibe el concreto en medio de tanta fauna y flora como única respuesta favorable para la unión de Boquete y Cerro Punta. En su lugar, apoya la "Ruta Sur" donde confluyen los límites de cinco distritos: Bugaba, Boquerón, David, Dolega y Boquete, en beneficio, alega Rodríguez, de no menos de 10 mil habitantes.
"Este tramo inicia en Alto Boquete pasa por Potrerillos Arriba, sigue por Santa Rita, Paraíso, sale a Macho de Monte y de allí hay dos rutas: a Cuesta de Piedra o Volcán". Allá ya están abiertas trochas, algunas de las cuales se vuelven inservibles en época de lluvia por la erosión, el lodo o la crecida de los ríos.
Fanovich, por su parte, difiere categóricamente con Rodríguez. Según dijo, "la longitud de la Ruta Sur es de no menos de 40 kilómetros y son más las áreas que requerirían camino nuevo, unos 10 kilómetros probablemente. El costo se triplica a unos B/. 18 millones y el tiempo de viaje sería de unos 50 minutos frente a 20 o media hora".
No obstante, Rodríguez añade al debate el tema "ambiente". A su modo de ver, "un par de minutos más o un par menos no puede ser razón para destruir un parque nacional".