La Defensoría del Pueblo emitió una resolución donde hace un severo llamado de atención a la empresa Unión FENOSA, para que cumpla con su responsabilidad por la explosión de un transformador en la avenida B, que dejó con daños físicos irreparables a la joven Natalia Contreras.
En la resolución el defensor Juan Antonio Tejada deplora la renuencia de la referida empresa al incumplir con las medidas de seguridad de las instalaciones eléctricas del banco de transformadores ubicado en el edificio 7, en calle 12, Santa Ana (Bajada del Ñopo).
La Defensoría denuncia en el documento que hasta el momento, luego del incidente ocurrido hace más de un año, la empresa no ha efectuado la relocalización de la instalación que explotó y que hirió a la joven indígena kuna.
"El banco de transformadores no ha sido removido, a pesar que las investigaciones defensoriales han acreditado su peligrosidad para la vida e integridad de los residentes del lugar", se expresa en la resolución.
Señala que los peritajes realizados al lugar del accidente demuestran que la instalación "no cumplía con la distancia estipulada por las normas de seguridad y que la proximidad del tendido eléctrico al balcón facilitó que ocurriera el accidente".
Resuelve además que ante la renuencia de la empresa, se insta al Ente Regulador de los Servicios Públicos (ERSP), a ejercer sus facultades para normar y sobre su competencia que les confiere la ley obligue a la empresa en alusión que a la brevedad posible efectúe la relocalización de los transformadores.
Censuran que al tiempo transcurrido la empresa no haya brindado ninguna ayuda de tipo humanitario a Natalia Martínez Contreras, cuya salud continúa deteriorándose.