Los familiares de Benedicto Murgas no podían creer que hace sólo un mes esta víctima del tóxico dietilenglicol estuvo en el Parque del Recuerdo dándole su último adiós a otro pariente.
A sus 71 años, lo veían lleno de energía y fuerza, hasta que un día, por un resfriado común, le recetaron dos frascos de jarabe sin azúcar.
Fueron 21 días los que pasó grave en Cuidados Intensivos del Complejo de la Caja de Seguro Social, antes de fallecer el pasado 3 de noviembre.
Su sobrina, Anabell Herrera, no concibe la forma en que ocurrió esta muerte, como la de otros 40 panameños que fallecieron en las mismas circunstancias. Por ello, advierte que clamará justicia hasta las últimas consecuencias.
"No estamos en búsqueda de ninguna indemnización, sino de justicia.. Nuestros familiares estaban sanos, llenos de salud y de vida.. Fueron a la "Caja de la Muerte" a buscar salud y salieron en un féretro.. Lo que queremos es saber qué pasó y que se nos haga justicia", aclaró.
Herrera nuevamente pidió la destitución del ministro de Salud y el director de la Caja e hizo un llamado a los familiares de afectados a que conformen un frente de unidad.
"Podemos llegar a un consenso porque todos tenemos en común la pérdida de vida de nuestros familiares", dijo.
Según Herrera, hasta ayer no habían interpuesto su demanda porque quieren sumarse al resto de los familiares afectados para hacer una unidad.
En cuanto a la investigación, expresó que darán un voto de confianza a las autoridades que investigan el caso, pero aclaró que no quieren "chivos expiatorios".