Se trataba de Juan Rodríguez, quien lloraba desconsoladamente la muerte de su hija mayor, Vielka Argelis Rodríguez.
Las circunstancias de la muerte de esta mujer fueron horribles. Vielka junto a Holanda Martínez fueron asesinadas luego que asaltantes ingresaran al local donde laboraban como cajera y supervisora, respectivamente.
El padre de Vielka aún no se explica lo ocurrido, sólo dice que su hija era muy nerviosa, le tenía miedo a los "maleantes", por eso la esperaba hasta que llegara del trabajo o el esposo iba a buscarla en la parada.
Rodríguez manifestó que se enteró de lo ocurrido el domingo en la mañana, cuando le dijeron que la PTJ había llamado preguntando si Vielka residía allí.
Ella le había comentado a su padre que quería mudarse cerca de él.
Para Vielka, era su tercer trabajo y ya había logrado ña permanencia en el local de expendio de alimentos, ubicado en Obarrio.
Pero el señor Rodríguez no es el único que sufre la pérdida de un ser querido. Holanda Martínez, madre de la mujer que llevaba su nombre, ruega a Dios que se haga justicia por la muerte de su hija.
"Los culpables se escaparan de la justicia de los hombres, pero de Dios no se van escapar", exclamó la señora.
La señora Martínez espera que las autoridades lleguen hasta las últimas consecuencias en este hecho.
Comentó que su hija tenía un año de casada y tres meses de embarazo. Este sería su primer bebé, el que esperaba con mucha alegría.
Relató que su hija la llamó a eso de las 6: 00 p.m., manifestándole que ya iba cerrar el local y que le faltaba contar el dinero que estaba en la caja, por lo que saldría un poco tarde.
Holanda tenía entre sus planes celebrarle el cumpleaños a su papá este fin de semana. Llevaría el dulce.
La madre embargada por la tristeza, recordó que Holanda se levantaba un poco más tarde los domingos, por lo que pensaban que estaba durmiendo. Su esposo pensaba que ella estaba en casa de sus padres, por lo que no se preocupó.
Respecto a las investigaciones el jefe de Investigaciones Criminales de la PTJ, Wilfredo Hurtado, confirmó que se toman información de los procedimientos que había en el local cuando las empleadas salían.
Expresó que se tiene conocimiento de que hay una alarma de seguridad que no fue activada, lo que indica que las dos trabajadoras no habían salido del local.
Explicó que la ejecución se dio en el mismo Corredor toda vez que se encontraron tres casquillos, con un arma tipo pistola.
Señaló que en el local no se ve que hay signos de violencia y que en la parte posterior se encontró los zapatos de una de las víctimas. Los investigadores han establecido que los sujetos esperaron que los clientes se fueran para entrar y cometer el robo, que terminó en un doble homicidio.
El agente de seguridad del local permanece bajo investigación, dice que trabajó el día de los hechos, pero se fue antes que las víctimas.
Los investigadores han solicitado las cámaras de seguridad del Corredor Sur.
Los delincuentes no conformes con los sustraído del local, se llevan las pertenencias de sus víctimas.