Rubén Arosemena, administrador de la AMP, confirmó que algunas organizaciones y empresas están interesadas en conversar con Panamá sobre las irregularidades, pues hubo "cobros indebidos" y "coimas".
"El problema es que la mayoría de los empresarios no quieren verse involucrados y no quieren presentar denuncias", comentó Arosemena, también segundo vicepresidente.
Adelantó que entre los meses de marzo y abril viajará a una reunión con estos países, en donde expondrá el nuevo sistema administrativo, de donde espera obtener información sobre las irregularidades.
Agregó que su administración hace las investigaciones requeridas, pero que necesitan pruebas.
Mientras tanto, las reservas se esfuman y en el aire están las propuestas de empresarios y obreros.
Según Even Chi Pardo, ex director de Planificación de la CSS, lo urgente sería la determinación del gobierno de separar el aspecto administrativo y financiero de la institución para lograr una solución integral.
El economista apunta a la propuesta de fusionar los servicios médicos de la CSS con los servicios que ofrece el Ministerio de Salud.
De esta manera, según Chi Pardo, se podría salvar el Programa de Enfermedad y Maternidad, evitando la no duplicidad del sistema de salud, que es lo que ha ocurrido.
Lo preocupante es que la institución sigue funcionando y no se ha evitado hasta el momento el uso de reservas que pondrían en peligro las prestaciones médicas y económicas con las que cuenta actualmente la Caja de Seguro Social.
Por cuarto año consecutivo, la CSS tendrá que recurrir a las reservas para cubrir el déficit corriente de programas como el de Invalidez, Vejez y Muerte.
Desde el año 2002, la CSS comenzó a utilizar sus reservas para tapar huecos corrientes.