El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Héctor Gallego, visitó ayer el Centro de ADN del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMELFC), donde permanecen los restos de 60 personas cuyos cadáveres, presuntamente, corresponden a víctimas de la dictadura militar (1968-1989).
Humberto Mas, director del IMELCF, explicó que las 47 cajas con las de osamentas se encuentran en buen estado y que la falta de dinero ha impedido que se realicen las pruebas de ADN que facilitan la identificación.
Maritza Maestre, presidenta del Comité, solicitó la reapertura de los casos.
El procurador suplente, Giuseppe Bonissi, dijo que de existir nuevos elementos de investigación pedirían la reapertura de algunos de los casos.
Como si fuera poco, en el IMELCF hay 13 cadáveres putrefactos sin identificar y uno es de un niño.