Sectores de la sociedad civil coincidieron en que la partida discrecional que maneja el presidente Ricardo Martinelli debe desaparecer, ya que temen que se promueva el proselitismo político con esta dotación de dinero, del cual se gastó más de B/4.4 millones sólo en el último trimestre del año pasado.
Para el economista Juan Jované, este fondo debe manejarse de manera pública a través de diversas instituciones que proporcionan ayuda social. “Las autoridades dicen que las reformas al Código Minero arrojarán entre 3 a 5 millones de balboas, pero el dinero se puede tomar de la partida discrecional”, enfatizó.
Esta posición es compartida por el secretario de la Unión de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), Pedro Acosta, quien consideró que debe existir una iniciativa legislativa para eliminar este fondo, que ha sido manejado a discreción de muchos mandatarios.
Mientras que el presidente de la Asociación de Comerciantes y Distribuidores de Víveres de Panamá (Acovipa), Iván Ríos, resaltó que la Contraloría debe fiscalizar estos fondos para que se utilicen adecuadamente por los presidentes.
Martinelli marcó una millonaria diferencia de gasto entre trimestres, ya que pasó de B/1.9 millones entre los meses de julio, agosto y septiembre a B/4.4 millones en el último trimestre del año pasado, comprendido entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre de 2010. En los últimos 18 meses, Martinelli se gastó 10.5 millones de balboas de forma discrecional, en donaciones y patrocinios de actividades.
El último informe sobre el uso de esta partida se reveló con 15 días de atrasos.