Asombrados han quedado los productores de tierras altas y Renacimiento, al conocer que los precios de las legumbres y el tomate en la capital han aumentado drásticamente para el consumidor.
Mientras el productor en Renacimiento recibe entre 55 a 65 centésimos por cada libra de tomate, en la ciudad capital los consumidores pagan 3 balboas por libra.
En Cerro Punta el intermediario paga 25 centésimos al productor por la libra de apio y en Panamá ya alcanzó el dólar. Los productores están recibiendo por la zanahoria, el repollo y la lechuga unos 25 centésimos por libra.
En el lado fronterizo de Costa Rica la libra de tomate para el consumidor está en 75 centésimos y en el lado panameño alcanza los 85 centésimos.
Peligro.
Virgilio Saldaña, presidente de la comunidad productora de tierras altas, explicó que se trata de una situación peligrosa para la producción agropecuaria del país, porque el consumidor con estos precios deja de comprar el producto y al final el perjudicado es el productor, porque su producción se queda en el campo.
Las fuertes lluvias en el sector de tierras altas han provocado serios problemas a la producción agrícola, ocasionando un encarecimiento en el costo de producción y la disminución del rendimiento por hectárea.
Solo el costo de producción por cada hectárea de cebolla y papa ya alcanzó los 13 mil dólares, y los rendimientos cayeron drásticamente, hasta 300 quintales por hectárea de cebolla, de los 700 quintales que generalmente se cosechan en condiciones normales de producción.
Investigación.
Saldaña asegura que urge la intervención del Gobierno en las tierras altas, porque si continúan las lluvias en los meses de octubre y noviembre, como indican los pronósticos meteorológicos, la producción nacional de hortalizas pudiera estar en peligro.
Sin embargo, son conscientes de que las importaciones no solucionan el problema, porque los productos entran a un alto costo y el productor puede perder su inversión.
Quintín Pití, productor de Renacimiento, indicó que los precios en este distrito ahora están mejor para el productor de tomate, porque hay ocasiones en que ha caído a 5 centésimos por libra, pero nunca ha aumentado de una forma tan alta como se reporta en esta ocasión.
Piden a las autoridades investigar quién es el responsable del encarecimiento de estos productos, porque a pesar de que existe una libre oferta y demanda, el intermediario está ganando mucho más que el productor que arriesga por tres meses su inversión, exponiéndose a las condiciones climatológicas que los puede sorprender en cualquier momento, como ocurrió en esta ocasión.