Un grupo de transportistas acudió ayer al Ministerio Público para solicitar la reapertura del expediente por la supuesta venta fraudulenta de unos 20 buses, que fueron financiados por el Banco Nacional de Panamá (BNP).
El abogado Erick Santamaría, representante legal de los transportistas, precisó que han obtenido nuevas pruebas en donde se establece que los vehículos originalmente eran camiones, pero luego fueron transformados en autobuses.
Santamaría aseguró que se exigirá al Juzgado Décimo Cuarto Penal y a la Fiscalía Séptima de Circuito la reapertura del proceso judicial, tras conseguir nuevas pruebas.
A la vez detalló que se debe establecer el grado de responsabilidad de la empresa encargada de la venta de los vehículos.
Inicialmente el Juzgado Décimo Cuarto dio un sobreseimiento provisional de las sumarias, pero con las nuevas pruebas se espera establecer si existió dolo al momento de efectuar la venta de los vehículos.
En la denuncia se señalaba que algunos de los beneficiarios con los contratos están recibiendo su remuneración desde el mes de enero. Y se intenta establecer si estas personas que son señaladas acudían a la Asamblea Nacional.