Transportistas de diversos puntos del país formalizaron ayer su rechazo al anteproyecto de reformas a la Ley 14, que será discutido el próximo mes en la Comisión de Transporte de la Asamblea Nacional.
Además, pidieron al presidente de la República, Martín Torrijos, que retire el documento "cuanto antes" de este Órgano del Estado.
La decisión fue el resultado del consenso logrado ayer en una asamblea general que se realizó en San Miguelito, en la que participaron dirigentes del transporte de Chiriquí, Bocas del Toro, Veraguas, Herrera, Los Santos, Panamá Oeste y Colón.
Los transportistas anunciaron que continuarán las reuniones con las bases en cada una de las provincias, para establecer cuáles serán las medidas que adoptarán, entre las que no descartan acciones de presión, porque no permitirán los cambios que se quieren hacer a la ley en mención.
Mariano González, vocero del grupo, subrayó que la reunión fue organizada por las bases transportistas y no por la Cámara Nacional de Transporte (CANATRA), que en estos momentos no goza de credibilidad.
González, quien pertenece al Sindicato de Conductores del Transporte Colectivo (SICOTRAC), reiteró que para solucionar los vicios en el transporte lo que se requiere es poner en ejecución las leyes 14 y 34 en lugar de introducir reformas.
Otro de los acuerdos alcanzados por los 18 dirigentes del transporte, que participaron en la asamblea de ayer, fue rechazar el sistema de buses articulados que aplicará el Gobierno como solución al transporte urbano.
Los transportistas lamentaron las declaraciones recientes del mandatario de que el monorriel es tan caro como la ampliación del Canal.
El EIA, según los ambientalistas, señala que no existe ni flora ni fauna endémica en el área, pero reconoce que más del 50% es bosque (parte del Parque Nacional Soberanía). También registra 37 impactos negativos a lo largo de la construcción, pero no señala cómo se mitigará esta situación. Los ambientalistas advierten que el estudio revela que se afectan dos concesiones minerales.