Ayer se realizaron las honras fúnebres de la sargento Araceli Migdalia Aranda, miembro de la DIJ que fue asesinada por su esposo, mientras realizaba su trabajo de custodia en el Hospital San Miguel Arcángel.
La despedida de “Tati”, como cariñosamente se le conocía en El Coco de Aguadulce, se realizó en la iglesia San Juan Bautista.
Marcos Sarmiento, aguadulceño que participó de la misa de la sargento, dijo que se hace necesario que se practiquen pruebas psicológicas a estos policías, porque no es posible que se le entregue un arma a una persona que se supone debe dar seguridad a la población, pero lo que hace es acabar con la vida de su esposa.
“Como sociedad estamos en retroceso, pues hemos caído en un gobierno que ha dado ventajas socioeconómicas a estos policías que ahora atentan con su arma contra la población”, enfatizó.
La Unidad de Homicidio del Ministerio Público procedió a formularle cargos por el delito de homicidio al teniente Melquiades Rodríguez, quien dos horas después de haber asesinado a su esposa y a otra unidad policial se entregó.