La Fiscalía Primera Superior solicitó el sobreseimiento provisional del homicidio de Héctor Ávila hijo, ocurrido en junio de 2006, ante la falta de pruebas que vincularan al autor o sospechosos del crimen ocurrido en La Siesta de Tocumen.
En este caso, la Fiscalía no obtuvo de los testigos que rindieron declaración jurada señalamientos directos. Las declaraciones tomadas se basaron en rumores de los posibles participantes en el hecho de sangre. La Fiscalía no detuvo a ningún sospechoso por el asesinato.
La vista fiscal fue remitida el 27 de octubre de 2007 al Segundo Tribunal de Justicia, y dejó abierta la posibilidad de la reapertura.
Ávila (hijo) fue el fundador de la pandilla de El Chorrillo, Tiny Toons.