P adres de familia señalaron que el Ministerio de Salud (MINSA), no inspecciona rigurosamente las cafeterías o tiendas, en escuelas y colegios de la capital.
Tal es el caso que los cubiertos deben ser desechables; sin embargo, siguen usando de vidrios, porcelana y metal.
Lorena Mena, una madre de familia, señala que estos lugares se quedan sin usuarios desde finales de diciembre. Ni en enero ni febrero se utilizan y los administradores entran a limpiarlas en marzo.
Mientras tanto los gatos, cucarachas y ratones hacen de las suyas, opinaron varios consultados.
Lo que quieren saber es quién inspecciona que los cubiertos fueron lavados con agua caliente.
Un serio problema debe hacer con la cafetería del Colegio Elena Ch. de Pinate, en Juan Díaz, cuando ni el director quiso hablar del tema.
La denuncia es que no hay alimentos y que solamente están comiendo los docentes.
"No hay comida, y el primer día de clases estaba cerrada. Hay mala administración", dijeron los estudiantes.
El director del colegio, José Cajar, no nos atendió, ya que tenía una crisis por los horarios, matrículas y quejas de varios padres de familia.
Estudiantes ya veteranos señalaron que la comida es mala.
Al parecer en ese plantel público saber de la comida y las medidas de higiene, no es fácil.
Y es que un mal hábito de higiene y hasta reutilizar un aceite donde se frió un pescado, podría intoxicar a cualquier estudiante, docente o usuario, en una cafetería o comedor escolar.
Autoridades.
La oficina de Relaciones Públicas del Ministerio de Educación (MEDUCA) informó que la relación es entre el director del colegio y el administrador de cafetería o comedor.
"Algunos directores acomodan los procesos para que algunos ganen el proceso", confesó una fuente que pidió reserva.
Según el director de la Región Metropolitana de Salud, Lucas López, los colegios públicos y algunos privados son inspeccionados antes de la clases,
Pero, ¿qué han encontrado en las cafeterías y comedores escolares?
El doctor López evitó en todo momento ahondar en la interrogante, lo que sí dijo es que con las inspecciones, iniciado el año escolar, irán detectando problemas concretos.
El MINSA da recomendaciones sobre normas de salud a los colegios, eso lo sabe la directora del Instituto José Dolores Moscote, Marisín Chanis. El colegio tiene 3,300 estudiantes y un personal de 163 docentes.
La cafetería fue licitada y, asegura Chanis, que no han tenido problemas.
Igualmente la subdirectora de la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, Elizabeth Jaramillo, alega que el MINSA les da recomendaciones.
En los primeros días del año había apenas 2,500 estudiantes y 212 docentes, a los que hay que atender, indicó.
La administradora de la cafetería, Lidia Ortega, contó que la persona que cobra en la cafetería puede andar con alimentos y hay una específica para fregar y cocinar.