Representantes de laboratorios farmacéuticos y distribuidores esperan que la presidenta Mireya Moscoso no sancione el proyecto sobre medicamentos aprobado en la Asamblea Legislativa, al considerar que tiene aspectos que los afecta.
Lucas Verzbolovskis, miembro de la directiva de la Asociación de Representantes y Distribuidores de Medicamentos (AREIDIS), criticó que a través de un proyecto de ley se intente arreglar un problema de desabastecimiento que obedece estrictamente a la "ineptitud ex profesa de la Caja de Seguro Social".
A su juicio, la entidad no ha sabido manejar el problema de desabastecimiento y puso como ejemplo que un oferente ganó en enero de este año una solicitud pero la entidad entregó la orden de compra en julio.
"Trabajando de esta forma no hay seguridad social que aguante", sustentó.
Indicó que la solicitud de que no se sancione el proyecto se basa en que afecta a los distribuidores al congelarles los precios que ofrecen a las farmacias.
Indicó que hay un "engaño" cuando se dice que los precios van a disminuir para el público, pues en realidad los precios no se han congelado a las farmacias, las que van a seguir vendiendo al mismo precio e incluso elevarlo.
Verzbolovskis dijo que espera que la presidenta vete este proyecto por ser "lesivo a la comunidad" y por afectar la libre competencia.
Pronosticó que en estas condiciones varios distribuidores pueden retirarse del mercado o simplemente no traer determinados medicamentos.
Criticó el control de precios que se les trata de imponer hasta el 2002, y señaló que tiene conocimiento que un legislador pretende presentar un proyecto para reformar la Ley 29, sobre libre competencia.
Por su parte, Rodolfo Lambour, de la Federación Centroamericana de Laboratorios Farmacéuticos, señaló que la medida disminuirá la rentabilidad de los negocios y desincentivará el lanzamiento o introducción de nuevos medicamentos.
No descartó que, de ser aprobado, este proyecto afecte la fuerza laboral en los laboratorios, los que no tendrán fondos para cubrir determinados renglones.
Coincidió con el integrante de AREDIS en que el control de precios es una barrera comercial, argumentando que una regla en el mercado es que éste castiga a quien sube en demasía los precios.
Indicó que si se aprueba, la ley traerá desabastecimiento y ahuyentará a los agentes del mercado.
Considera que en este proyecto "hay más un interés político que técnico", pues se notó un desconocimiento en el tema por quienes lo discutieron.
Señaló que el gobierno no debe funcionar como controlador, porque no genera riqueza y ha demostrado ser un mal administrador.
Recomienda que simplemente, debe dejar que los agentes del mercado actúen y considerar que los medicamentos representan apenas el 10% del costo de la salud.