El presidente de la Asamblea Legislativa, Rubén Arosemena, hizo ayer un llamado al contralor general de la República, Alvin Weeden, para que refrende los más de 300 contratos que están pendientes de este paso burocrático para entrar en vigencia.
Son mucho más de 300 funcionarios que han sido nombrados de manera eventual y están trabajando desde hace meses gratis, sin cobrar un solo centavo, porque la Contraloría no ha refrendado sus contratos.
Los planteamientos de Arosemena fueron hechos ante el pleno de la Asamblea Legislativa en presencia del Arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, en momentos en que se firmaba un convenio con la Fundación Pro-Fe, que entre otros objetivos recauda fondos por vía de descuento directo a funcionarios y trabajadores de la empresa privada.
Dijo que si estos contratos estuvieran refrendados, muchos funcionarios podrían aportar a la Fundación Pro Fe en beneficio de la Iglesia Católica. Los problemas con los contratos de los funcionarios de la Asamblea surgieron desde el pasado mes de septiembre cuando el Consejo de Gabinete ordenó la contención del gasto público en este órgano del Estado.
Con la contención del gasto se suspendió la planilla 172 de la Asamblea Legislativa por un monto de B/.1.2 millones, lo que ha impedido que varios cientos de funcionarios puedan cobrar los salarios asignados.
Recientemente la Comisión de Presupuesto de la Asamblea aprobó un traslado de partida por más de B/.400 mil, presuntamente para el pago de parte de estos contratos, pero aún este dinero no ha sido refrendado, lo que ha impedido los pagos respectivos, según el legislador Mateo Castillero.