El 60% de las piscinas públicas y semiprivadas de la ciudad de Panamá y La Chorrera, presentaron valores límites en los diferentes parámetros superiores a los recomendados por los Código Sanitarios que regulan el uso de piscinas colectivas.
El estudio analizó la calidad microbiológica del agua de diez piscinas de uso público y semiprivadas, ubicadas en el distrito capital y de La Chorrera. De acuerdo con el estudio de la Universidad de Panamá, el agua de las piscinas públicas puede proporcionar el sitio adecuado para la propagación de patógenos humanos y causar diferentes enfermedades. Detalla que bacterias como Escherichia coli, Staphylococcus aureus y Pseudomonas aeruginosa, pueden ser encontradas en el agua que no es adecuadamente tratada y desinfectada.
El análisis se basó en muestras tomadas mensualmente de cada piscina antes y después de la limpieza, por un período de tres meses. La investigación fue realiza por el Laboratorio de Microbiología de Aguas y el Laboratorio de Microbiología Experimental y Aplicada de la Universidad de Panamá, y presentado en las ponencias del Vigésimo Congreso Científico Nacional.
Por muestra se determinaron parámetros como Coliformes Totales, Coliformes Fetales, Estreptococos Fecales y Peudomonas aeruginosa, utilizando la técnica de los tubos múltiples y filtro de membranas. Los análisis presentaron límites superiores a los recomendados por el Código Sanitario del Departamento de Salud del Estado de Nueva York y el Reglamento Sanitario de las Piscinas de Uso Colectivo en Sevilla.
Las normas para la calidad de agua recreacionales como las piscinas difieren entre países y Estados. El estudio indica que el agua de piscina es frecuentemente considerada inaceptable microbiológicamente, si hay presencia de coliformes fecales, P. aeruginosa por cada 100 ml de agua. El diario