Que el Gobierno exija a la empresa encargada del suministro eléctrico a la Planta Potabilizadora de Chilibre que la provea de protección eléctrica contra descargas atmosféricas, pidió ayer la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA).
En un comunicado firmado por su presidente, arquitecto José Batista, la SPIA advirtió que lo sucedido el pasado domingo, cuando un vendaval provocó un apagón que dejó a más de 900 mil usuarios sin agua potable durante casi dos días, demuestra que las poblaciones de Panamá y San Miguelito están expuestas a la ocurrencia futura de daños similares o mayores.
Ante estos casos, los responsables del suministro eléctrico y del agua potable no tienen alternativas de protección para evitar o minimizar los impactos a la salud, la economía y a la calidad de vida de la población.
Asimismo, pide que se permita al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales conectar una línea eléctrica de respaldo, a través de una conexión al sistema eléctrico de la Autoridad del Canal de Panamá, que se extiende por detrás de la planta potabilizadora.
Además, que se explore la posibilidad de que la institución se convierta en autogeneradora de electricidad mediante la instalación de una planta eléctrica.