Un total de 1,990 armas fue destruido por la Policía Nacional (PN) a lo largo del país.
Entre el armamento se encuentran revólveres, pistolas, escopetas, rifles, fusiles, pélex, subametralladora, carabina y hasta lanzagranadas.
De acuerdo con el comisionado Felipe Cruz, de la Dirección Nacional de Armería, todas las armas estaban en manos de personas de manera ilegal; la mayoría son armas cortas y rifles decomisados en el interior que eran utilizados para cacería.
Las armas se encontraban depositadas en el almacén oficial de depósito de armas y municiones de la PN.
La Dirección de Asuntos de Seguridad Pública realizó una operación para legalizar todas las armas sin papeles, indicó el comisionado Cruz, quien agregó que pueden haber más armas ilegales en las calles y cada una representa una vida. En 2010 la PN destruyó un total de 1,820 armas.