Tras realizar varias consultas con dirigentes políticos y autoridades regionales, el Programa de las Naciones Unidas (PNUD), que actúa como facilitador del Proceso de Concertación Nacional para el Desarrollo, se planteó el desafío de contribuir a erradicar la pobreza y superar la inequidad.
La primera fase del proceso se extenderá hasta el 31 de diciembre, e incluye, en su primera etapa, el acuerdo sobre el diseño del proceso y de su ruta crítica, informó ayer José Eguren, residente del PNUD en Panamá.
Esta fase está en marcha y busca definir, a través de consultas y la participación de múltiples actores, una mecánica de trabajo para construir participativamente el plan.
Asimismo, se están recopilando importantes experiencias internacionales realizadas en Irlanda, España, Brasil, Chile, entre otros, para contrastarlas con el caso panameño.
Una vez acordado el diseño del proceso, la segunda fase se extenderá hasta mediados de 2007, en donde se sistematizará la información de las consultas formuladas a nivel nacional para entregar los acuerdos y resultados finales.
Ambas fases se irán construyendo alrededor de acciones e iniciativas, a fin de generar acuerdos periódicos a medida que se va sumando la concertación.
Por otro lado, Eguren restó importancia ante una posible denuncia del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) en contra del PNUD, por financiar reuniones de "selectos" grupos en el tema de la mesa del diálogo de la Caja de Seguro Social.
"A veces me deprimo y lloro, pero Dixon es más fuerte y me da resistencia", detalló.
Paradógicamente, Marlene le debe sus estudios a becas otorgadas por el general Omar Torrijos.
Por ello se dice: "Si mi papá Torrijos viviera, ya hubiera resuelto el problema, en cambio, su hijo vive en el país de las maravillas".
Si bien ayer los Bósquez tuvieron casi B/.250.00 en descuentos, han dicho que no regresarán a las aulas, aún cuando se repita la historia de la destitución.
La maestra Marlene de Bósquez dice que pese a la adversidad, seguirán adelante, no por dinero, sino por dignidad.
"Si perdemos ésta, en el futuro el Ministerio de Educación hará lo que quiera con nosotros", advirtió.
Marlene es hija de educadores. En su familia hay varios en esta profesión.
"El himno al maestro" fue la tonada que le cantaron a su madre en el sepelio.