Al paso de su gestión, ha quedado en evidencia que no existe el gobierno de paz que el presidente Juan Carlos Varela prometió que sería, sin embargo, se ha reprimido a varios sectores que han salido en defensa de sus derechos.
En el caso de los productores, fueron arremetidos en Divisa por las unidades de control de multitudes la semana pasada, esto, sin ser escuchados.
"Hemos tenido que recurrir a un cierre de calle para que el presidente entienda que tiene que atender a su pueblo. Esto da vergüenza, que el Gobierno tenga que llegar a esto", así lo vociferó uno de los productores, en señal del desinterés del gobernante por querer escuchar o solucionar los problemas de este importante sector.
En todos sus pronunciamientos, el mandatario Varela siempre ha presumido de la capacidad que tiene su gobierno a la hora de dialogar.
En su última intervención, en el inicio del nuevo periodo legislativo en la Asamblea Nacional, aseguró que lleva al país por el sendero de la paz al utilizar el diálogo como la herramienta para solucionar diferencias.
El economista Juan Jované fue claro en que el Gobierno no está dispuesto a solucionar los problemas por la vía pacífica, por el contrario, con estas opresiones, manda el mensaje a la población de que aquí el que protesta está sujeto a represión.
Según Jované, esta administración panameñista ha puesto poco interés en resolver los problemas más básicos del pueblo, como el agua, la salud, la educación y la seguridad ciudadana.
No conforme con esto, advirtió que los ciudadanos han sido agredidos con intentos de impuestos.
Entre las recientes quejas de los ciudadanos estaban el aumento que se pretendía hacer al registro único vehicular, que de 20 dólares pasaría a unos $100, y la inversión de $35 millones en el Parque Recreativo Omar, aunque ambas iniciativas tuvieron que ser retiradas por las presiones que se dieron por parte de una sociedad más organizada y atenta a los movimientos de un gobierno que ya no los convence.
"Lo lógico es que una sociedad cansada intente lo que está haciendo, con protestas no violentas", argumentó el economista, quien a su vez afirmó que el Gobierno está jugando con fuego porque realmente no es buena idea reprimir las acciones pacíficas.
En tanto, Rogelio Paredes, exvicepresidente del CEN del PRD, ha reiterado que en esta gestión hay por un lado improvisación y por otro mediocridad, donde muchos funcionarios actúan de manera casi a reacción, "sin pensar las cosas".
A su juicio, parece que no tienen respuestas para los problemas a los que se han enfrentado, denotando que les falta capacidad para la toma de decisiones y gobernar.
Los arroceros, entre otros productores, están molestos con el Gobierno por las importaciones en tiempo de cosecha que están afectando sus ingresos y productos.
El Minseg ha destinado más de un millón de dólares para la compra de barreras que utiliza la Unidad de Control de Multitudes de la PN para las manifestaciones. Con la compra de unas 10 mil barras metálicas, el dirigente de Frenadeso Ronaldo Ortiz advirtió que el Gobierno se está preparando para reprimir al pueblo cada vez que se oponga a alguna medida antipopular.