Los pobladores de la comunidad de Matamoros, en Pocrí de Aguadulce, están cansados de los problemas sociales existentes.
Ángel Hernández, presidente de la Junta Local, indicó que el mayor temor de unas 86 familias es que sus casas se inunden.
Alegó que el río Pocrí se encuentra muy cerca y cada vez que llueve alcanza su máximo nivel.
Por otro lado mencionó que el estado de las carreteras es deplorable.
Aseguró que desde que se construyeron las primeras viviendas, los caminos no se han asfaltado.
Hernández solicitó a las autoridades la reparación de las calles, porque los más afectados con el lodo son los niños que asisten a la escuela San Martín de Capellanía.
También pidió que se redoble la seguridad.