El religioso dejó claro que no es nutricionista ni un experto indigenista, pero por esto no va a ocultar el grado de desnutrición crónica que existe en estas áreas y que confirmó este diario en un recorrido por el poblado de Sobiaquirú, en el Alto Tuira, provincia de Darién, la semana pasada.
Torres defendió la labor de Nutre-Hogar, una organización no gubernamental fundada en julio de 1988 por Monseñor Rómulo Emiliani, que pretende extender sus programas a nivel nacional.
"Algo se está haciendo, pero como muchas cosas en este país son esfuerzos pequeños que reclaman el interés de todos, no se ha encontrado una solución que responda a este reto", precisó Torres, que también criticó a los que siempre buscan excusas para opacar estos problemas.
Informes oficiales revelan que Panamá tiene una de las peores distribuciones de ingreso de América Latina, ya que el 64% de los hogares rurales se encuentran en pobreza y más de la tercera parte en pobreza extrema.
Para atacar esta problemática, el Gobierno -a través del Proyecto Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional- asigna mensualmente una libreta de siete bonos de B/. 5 cada uno, a las familias en peores condiciones durante cinco meses.
A nivel nacional, más de 151 mil niños menores de 5 años se encuentran en situación de pobreza, es decir, el 52% de los niños comprendidos en esas edades. Aproximadamente 1 de cada 4 niños pobres y 1 de cada 3 niños en condiciones de extrema pobreza presentan desnutrición crónica.