SEGUNDA PARTE: Formaban parte de un grupo de cinco niños. Mientras tres se acercaban por el lado del conductor del auto, dos lo hacían por el lado del pasajero. Eran las 9:30 de la noche de un jueves.
Uno de ellos empezó a trabajar afanosamente limpiando el parabrisas con su botella de agua y su limpiador.
En tanto, los del lado del pasajero observaban. El conductor no se había detenido sólo para esperar la luz del semáforo, allá en el cruce de Curundú, después del mercado de abastos y frente a la PTJ. Lo había hecho porque el objetivo era entrevistar a estos niños, toda vez que durante varios días el equipo periodístico de