La carrera para decidir quién será el nuevo Defensor del Pueblo empezó sin mucha convocatoria.
Ayer viernes, la Comisión de Gobierno de la Asamblea Nacional solo había entregado siete formularios con los requisitos que debe tener el aspirante. Todo en un período de ocho horas.
Los nombres que más se mencionan como posibles candidatos son los de Alma Cortés, ministra de Trabajo, y Luis Ernesto Carles, viceministro de Trabajo.
Sin embargo, estos dos funcionarios no han manifestado públicamente su intención de ocupar el puesto, aunque la figura de Cortés ya es rechazada por los sindicalistas.
El rechazo se da luego de que Cortés tildara de "borrachos" en junio pasado a los manifestantes de Bocas del Toro.
Otro posible candidato es el director general de Política Exterior de la Cancillería, Alfonso Castillero Hoyos, quien de acuerdo a fuentes extraoficiales cuenta con el beneplácito del vicepresidente Juan Carlos Varela.
Al ser consultado, Castillero Hoyos afirmó que "no está entre mis planes ser defensor porque no he presentado ninguna documentación, pero he tenido un largo compromiso con los derechos humanos".
El funcionario afirmó que Varela no le ha expresado su intención de candidatizarlo en el cargo de “ombudsman”. No obstante, en el 2006, Castillero Hoyos contó con el voto de los diputados del Partido Panameñista para ocupar el puesto que alcanzó el actual defensor, Ricardo Vargas.
La única persona que expresó su candidatura pública es Patria Portugal, hija de Heliodoro Portugal -sindicalista asesinado durante la dictadura-, quien expresó que quiere defender los derechos de los ciudadanos, ya que a ella le correspondió exigir justicia en cortes internacionales.
Portugal manifestó que quiere allanar el camino a otras víctimas para que encuentren ayuda, ya que a ella, según dijo, se le cerraron las puertas por 21 años. "Nadie me abrió las puertas en la búsqueda de justicia por la desaparición de mi padre", puntualizó Portugal, quien anunció que la próxima semana entregará su documentación.