A pesar de que en Panamá se detiene en promedio a tres personas al día por posesión de drogas y de la incautación de 35 toneladas de drogas en lo que va del año, únicamente 1,033 pacientes reciben tratamiento profesional por consumo de estupefacientes.
Esta cantidad de pacientes lejos de alegrar a las autoridades, los asusta. Para Aldacira Bradshaw de la Dirección de Salud Mental del Ministerio de Salud, se trata de un problema con indicadores indirectos, porque las personas no acuden a solicitar ayuda ni aceptan que tienen un problema de drogadicción.
Bradshaw afirmó que lo que realmente refleja lo que está sucediendo en materia de consumo de drogas, es el número de incautaciones que se registran en el país.
Las estadísticas de agosto del 2008 al 2009 de personas atendidas en centros estatales, indican que el crack (piedra) con 480 casos es la droga con mayor consumo, seguido de la marihuana con 236; cocaína con 164 y alcohol con 113 casos.
De acuerdo con las cifras, al 31 de agosto del presente año, se detuvieron a 726 personas por posesión de drogas y 200 por tráfico de drogas, y en lo que va del año se abrieron unas 262 sumarias por delitos contra la salud pública.
Mientras que el año pasado se registraron 1,677 casos relacionados con drogas, de los cuales 1,031 fueron por posesión y 321 por tráfico.
Explicó que las estadísticas muchas veces no son la realidad, sino una tendencia que indican hacia dónde va el problema de consumo.
No obstante, la funcionaria indicó que el alcohol también representa un problema serio en la sociedad panameña, porque la mayoría de consumidores de drogas ilícitas empezaron ingerién dolo.
“Por patrones culturales, el alcohol en Panamá no se ve como un problema... si las personas se embriagan todos los fines de semana no es un problema, cuando es una enfermedad”, añadió.
Pese a las estadísticas de posesión, tráfico y procesos legales abiertos, solo 1,033 personas reciben tratamiento por problemas de adicción en seis centros de atención y rehabilitación, según la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (CONAPRED).
Estas cifras involucran únicamente a personas que acudieron a centros de atención a recibir ayuda u orientación para tratar el problema de adicción, sin tomar en cuenta los consumidores anónimos que aún no reconocen el tema como un problema.