"Estoy muy molesta, no tengo nada que perder, lo más grande que tenía a parte de mis hijos era mi madre y ya la perdí", expresó con frustración Noemí Castillo, luego de conocer el fallo del Segundo Tribunal que bajó la cuantía de las fianzas de excarcelación al propietario y al conductor del autobús 8B-06, Ariel y Próspero Ortega, así como al mecánico Edwin Jiménez.
La joven señora y dos familiares más de las víctimas del bus fueron los únicos que asistieron a una protesta convocada ayer.
Agripina Sánchez junto a Janeth Camargo murieron calcinadas en el bus de la ruta Mano de Piedra, ahora Noemí Castillo, hija y hermanastra, respectivamente, asegura que los familiares de las víctimas llegarán hasta las últimas consecuencias en estas investigaciones.
Sin embargo, pocos son los parientes de las víctimas que se militan, y desde el principio las protestas por este hecho han sido débiles.
Por su parte, César Camargo, esposo de Agripina y padre de Janeth, dijo que la decisión tomada por el Segundo Tribunal lo asombró.
Comentó cómo en el expediente hay suficientes elementos que implican que se debía mantener la fianza que ascendía a B/.400 mil para Ariel Ortega, B/.300 mil a Próspero Ortega y B/. 200 mil para Edwin Jiménez.
Camargo hizo evidente su descontento y comentó cómo los tres sindicados tenían conocimiento del puente que se le puso al bus en el área de los fusibles y de los daños existentes en el bus.
"Estamos exigiéndole al Banco Nacional de Panamá que nos explique por qué financió un bus del año 2000 durante el 2002", puntualizó el entrevistado.
A David Ramírez, quien también perdió a su hijo en la tragedia, le pareció que la resolución del Segundo Tribunal confunde a la ciudadanía y a los familiares, ya que pareciese que la ley está zigzagueante.
Considera que no hay un camino claro y una decisión uniforme, ya que murieron 18 ciudadanos panameños en este accidente.
Valentín Jaén, abogado de los hermanos Ortega, también opinó que sus clientes no compraron un vehículo para causar la muerte, y al mismo tiempo se encuentra en desacuerdo de la suma impuesta nuevamente, la cual consideró "astronómica".
"Es bastante injusta esta medida y seguimos en desacuerdo", sentenció Jaén.
Según el abogado esta decisión no se ajusta a la realidad económica de sus clientes, ya que no les fue hecha una evaluación social.
Jaén también se quejó de las aseveraciones realizadas por parte del Ministerio Público en cuanto a los topes que fueron encontrados en las ventanas del autobús, que no permitieron que las víctimas pudieran salir el día del accidente.
Instó a la fiscalía a que busque la parte técnica de la investigación, para que se conozcan las causas del por qué se ocasionó el accidente.
El jurista también preguntó a las autoridades que investigan, cuál ha sido la suerte del electromecánico del autobús.
Los magistrados del Segundo Tribunal de Justicia, Luis Mario Carrasco y Wilfredo Sáenz, resolvieron bajar la suma de la fianza.
La investigación por el incendio del autobús apenas está en su fase preliminar, y ya muchos familiares se cansaron de pedir justicia en las calles.
El propietario de bus 06, Ariel ortega Justavino está preso en El Renacer, mientras que su hermano Próspero Ortega está recluido en La Joyita.
Al propietario se le asignó una nueva fianza de B/.150 mil, mientras que al coductor y al mecánico se les fijó en B/.75 mil.
Pocos familiares siguen la lucha
Se agruparon todos en un comité para conseguir justicia por las 18 víctimas del bus 06.