El exministro de Desarrollo Agropecuario Carlos Sousa Lennox afirmó ayer que quienes rechazan la iniciativa de la presidenta Mireya Moscoso de subir los aranceles mantienen "serios intereses políticos" de por medio, y prueba de ello es que el sector agropecuario nacional se desatendió producto de la coyuntura política.
Sousa Lennox afirmó que el expresidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) y exasesor del MIDA durante el gobierno del expresidente Guillermo Endara, Mario Etchelecu, propulsó en 1992 una rebaja en la carne del 20%, por lo que es "inmoral" que cuestione el reajuste arancelario que pretende impulsar la presidenta Moscoso.
Es necesario estimar si la posición de Etchelecu mantiene una doble moral o es que está estableciendo las bases políticas para imponer condiciones, precisó.
Para el exministro del MIDA, un gremio como la ANAGAN debe mantenerse alejado de la política partidista, ya que lo esencial es atender la productividad de este renglón, tomando en cuenta que en los últimos años el país ha logrado mercadear a buen precio el producto y sus derivados en el mercado internacional y mantenerlo en un precio estable.
Consideró Sousa Lennox que las negociaciones para el Aérea de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y las nuevas conversaciones con la Organización Mundial del Comercio (OMC) servirán para mantener el país de manera estable en esta materia, siempre y cuando se mantenga la política fuera de este ámbito, ya que es necesario que los profesionales y el país se encuentren preparados para este reto, que implica una visión más amplia.
Según el exministro, la posibilidad de aumentar los aranceles debe ser analizada bajo la perspectiva de compensación de apoyo directo a los productos nacionales, que dijo es más importante que subir los impuestos de importación.
Destacó que el gobierno de Mireya Moscoso debe hacer énfasis en la productividad del país, que abrirá las puertas para la competitividad con otros mercados de la región y que la actual administración del Ministerio de Desarrollo debe aprovechar los avances de los programas sobre la producción.
Sobre los cuestionamientos de algunos sectores en torno a que el pasado gobierno ayudó solamente a un parte de los productores nacionales, Sousa Lennox puntualizó que alrededor de B/. 4.8 millones fueron destinados para los proyectos en general y que el renglón ganadero jugó un papel primordial en las negociaciones para la compra de insumos y equipamiento.
Precisó que los planteamientos hechos por los ganaderos son infundados, ya que la distribución y mercadeo de la carne y sus derivados se dio de manera efectiva, producto del apoyo que reconoció en algunos casos fue deficiente.