Una nueva polémica enmarcará la discusión del proyecto de armas que se discute en primer debate en la Asamblea Nacional.
Ocurre que la cantidad de municiones que pueden usar los armeros son cuestionadas por el Servicio de Paz y Justicia en Panamá (SERPAJ), una organización social internacional de inspiración cristiano - ecuménica.
Según Carlos Méndez, secretario del grupo, se observa gran cantidad de balas en crímenes por lo que piden que se regulen las municiones.
"No sólo se trata de regular las armas, hay cantidad de balas que la gente utiliza para cometer asesinatos", señaló.
Explicó que los armeros no quieren que se regulen las municiones "porque es un negocio para ellos".
En tanto, Álvaro Gormaz Typaldos, presidente de la Asociación Panameña de Propietarios de Armas (APPA), precisó que sólo en una práctica de tiro se pueden gastar 350 balas.
"Ellos son fanáticos, ellos quieren que todos quedemos desarmados, porque creen en la paz y el amor".
Criticó una propuesta del SERPAJ que pide una póliza de responsabilidad civil a los armeros.
"Usted se imagina lo que pasaría en Panamá si mañana todas las personas que tenemos armas de fuego, por ley tenemos que quedar desarmadas. Los maleantes decretan día feriado", consideró.
Cabe destacar que en Panamá se gastan B/ 3.8 millones en servicios médicos para los lesionados por este tipo de armas.