Una polémica se ha generado por la compra y venta de una finca que fue cedida a la iglesia Católica, por parte del Municipio de Arraiján, para uso exclusivo de una casa parroquial.
El Registro Público confirma mediante la certificación Nº 190910, que la Arquidiócesis de Panamá es propietaria de la finca Nº 39919 con una superficie de 673 metros cuadrados inscrita en el tomo 969 folio 328, donde efectivamente se construyó la casa cural.
El documento también certifica que la finca fue cedida por el municipio con la condición de que en la propiedad se construyera la casa parroquial, de lo contrario el terreno sería nuevamente de la comuna, inscrita el 11 de agosto de 1967.
El panorama se complicó el 16 de mayo de 2006, luego que la Contraloría General de la República, previo al refrendo del contrato de la compra y venta de la finca, pidió a la iglesia Católica que aclarara por qué se estaba vendiendo la finca 39919 a un costo de 50 mil dólares al Municipio de Arraiján.
Aparentemente el Municipio le quería reconocer algo a la iglesia por las estructuras edificadas en el lugar, lo que ha sido cuestionado por la Contraloría.
Ahora, la finca en conflicto, en contradicción a lo antes expuesto, fue registrada por la diputada Marilín Vallarino como adquirente de la venta del globo de terreno, traspaso registrado el pasado 7 de mayo del 2006 a un costo de 50 mil dólares, cuya inscripción se realizó el 10 de julio del año en curso. Pero no se pudo precisar quién se la vendió.
Según el alcalde de Arraiján, David Cáceres, con el interés de que el Consejo Municipal contara con un edificio propio, iniciaron la gestión de tramitar la compra de la casa parroquial, que efectivamente fue construida pero desde hace varios años no se le ha dado el uso adecuado.
Aseguró que ahora aparece en el Registro Público que la propiedad se le vendió a la diputada Vallarino, cuando las propias autoridades habían confirmado que a la iglesia se le cedió para un uso determinado.
La diputada Marylín Vallarino tiene otra versión de lo sucedido, al sostener que la pugna surgida por la compra de terrenos ubicados en la cercanía de la Junta Comunal de Arraiján cabecera, ocurre porque el alcalde Cáceres quería vender estas tierras a una empresa colombiana.
Señaló que pasado un tiempo, la Arquidiócesis de Panamá dejó la propiedad al municipio para que iniciara la remodelación, porque se suponía que ellos iban a comprar la estructura, ya que el área no era tan tranquila como antes debido a instalación de varias cantinas.
Indicó que una vez la Arquidiédesis entregó las llaves al alcalde actual, recién empezó su gestión en el 2004, esta propiedad estaba en buenas condiciones, pero ahora tras meses después esta casa está totalmente desmantelada, habitan los piedreros, no tiene baños, ni hay luz eléctrica.
Manifestó que al conocer esta situación se acercó a conversar con monseñor José Dimas Cedeño y sus abogados para proceder a comprar esta tierra, ya que no se había llegado a un acuerdo con el Municipio.
La propiedad está inscrita en el Registro Público y le pertenece a Marylín Vallarino.
Informó que instalará la Fundación para el Desarrollo Integral de la Mujer y la Familia.
Polémica por compra y venta de finca en Arraiján
En 1996 el municipio donó un terreno de unos 600 metros a la Arquidiócesis de Panamá.