La posible construcción de una hidroeléctrica en el río Caldera ha causado diferencias entre el Alcalde de Boquete, ambientalistas y los residentes de Bajo Boquete, en Chiriquí.
Los residentes de Bajo Boquete aseguran que las 80 familias de este sector se ven amenazadas por el río Caldera y la única alternativa es una hidroeléctrica.
Manifestaron que no se les tomó en cuenta al momento que se efectuaron los estudios de canalización, dejándolos a merced del río.
“Si se construye una hidroeléctrica, estos canalizarán el río y desviarán las aguas lo que es una garantía para los que vivimos en este sector”, aseguró uno de sus residentes.
Mientras los ambientalistas afirman que si se permite un proyecto hidroeléctrico en el río Caldera producirá un impacto irreversible a la rica biodiversidad.
La agrupación cataloga de reprochable e inaceptable que la primera autoridad del distrito de Boquete, Manolo Ruiz, haya manifestado públicamente avalar este proyecto hidroeléctrico sin importar el Plan de Ordenamiento Territorial Ambiental y Urbano.
Además mencionaron que el propio Alcalde emitió un decreto Municipal en el que se decretó al río Caldera un patrimonio hídrico del distrito.
Por su parte, Manolo Ruiz, alcalde de Boquete, reconoció que la comunidad de Bajo Boquete quedó fuera del área de canalización del río y que el afluente puede representar un peligro para sus vidas.
“Yo le he solicitado al Ministerio de Obras Públicas que se haga una segunda etapa de canalización para beneficiar a esta comunidad”, comentó Ruiz.
Sin embargo, si no recibe una respuesta satisfactoria no le quedará otra alternativa que apoyar la solicitud de los residentes en la construcción de una hidroeléctrica.