Incomodidad ha causado en los propietarios de inmuebles de la ciudad capital, la ordenanza de la Alcaldía de Panamá de solicitar la pintura de edificios, y la aplicación de sanciones que van hasta los 5 mil balboas para quienes no cumplan con esta medida.
Carlos Julio Quijano, presidente de la Asociación de Propietarios de Inmuebles de Panamá, sostiene que la aplicación de este decreto, que es muy amplio, les afecta.
Igualmente considera que la multa de 5 mil balboas es excesiva, pues en muchos casos los dueños no tienen dinero para hacer frente a estas situaciones.
El problema fundamental está en los edificios de bajos ingresos que muchas veces tienen cánones congelados, por lo que sus propietarios tendrán que sacar de su bolsillo para pintarlos.
Por otro lado, existen edificaciones del Gobierno que necesitan ser remozadas, pero a éstas no se les aplican multas. Señala que es necesario que exista una mejor comunicación y que se reevalúe el procedimiento que permita a los propietarios poder hacer frente a esta labor o que tenga derecho de apelar a las sanciones.
La Alcaldía, al aplicar el Decreto 2025 de diciembre de 1995 que establece medidas de ornato y aseo, ha solicitado a los dueños de inmuebles la pintura de los mismos, a fin de embellecer la capital y ofrecer una buena imagen este año en el que se conmemora el Centenario de la República y el concurso Miss Universo.
Para tal efecto, ha facultado a los corregidores a sancionar, a partir de 1 de junio, a los propietarios de viviendas, edificios, negocios o establecimientos de cualquier índole que necesiten ser pintados, con multas que van desde B/.10.00 a B/.5,000.00.
Paulino Cosme, administrador del edificio Banco de Boston, manifiesta que si bien el inmueble que administra ha sido pintado recientemente, aquellos que tengan que hacerlo tendrán que incurrir en un gasto adicional en momentos en que la situación económica no es la mejor.
La alerta se ha dado a los médicos, al personal de los aeropuertos, puertos, hospitales, líneas aéreas, agencias de viajes para tratar de identificar a las personas que vienen de las áreas infectadas.
La OMS no ha puesto en restricción a esos países, pero recomienda que si lo hacen sea por una razón que no puede posponer, hasta que no se conozca más de la enfermedad y que quienes vienen de esas áreas reporten sus contactos.
"Toda persona que haya venido de allá debe ser responsable y saber que los 10 ó 14 primeros días es un periodo crítico que la persona ante el menor síntoma debe buscar atención y usar mascarilla".
Manifiesta que con la aparición del SRAS se está tratando de atender en un área aparte a los pacientes que van con problemas respiratorios.
Aunque son muy pocos los virus que se curan o se previenen con medicamentos, en el caso del SRAS se usan los antibióticos fuertes para proteger al paciente de infecciones secundarias. "El antiviral que se está usando, es para tratar de contener la multiplicación, no lo elimina pero evita que se multiplique y evita la virulencia".