Pese a estar conscientes de la difícil situación económica que atraviesa el país, varias asociaciones de padres de familia, de estos centros de enseñanzas, advirtieron que no tolerarán un aumento más.
Nivia Roxana Castrellón, directiva de los colegios particulares tiene argumentos para respaldar el posible aumento en la matrícula.
Aduce que el factor de la demanda los obliga, aunque estén cerrados en vacaciones, a pagar sumas similares por la energía eléctrica que consumen cuando están en pleno año lectivo. Aunado a ello, está el aumento inminente del salario mínimo, el 0.25% del costo patronal y el alza del combustible, por mencionar algunos.
Sin embargo, los padres de familias que son los que sufren las consecuencias del costo de la vida, van más allá. Se amparan en la Ley 47 de 1946, que señala que "los padres de familias, los directivos de escuelas particulares y las autoridades educativas decidirán el aumento de costos, cambios de útiles y uniformes..." Y precisamente, el titular de este ramo, Miguel Ángel Cañizales le dio la razón cuando dijo que "cualquier aumento en las matrículas de los colegios particulares debe hacerse en coordinación con las autoridades educativas porque la educación, aunque privada, es un bien público".
Por el momento, las autoridades educativas sólo han recomendado un plan de ahorro energético.
Los directores de colegios particulares criticaron los cambios a la Ley Fiscal, toda vez que les exige el pago del impuesto e inmueble, pese a que otorgan becas a estudiantes.
El número de establecimientos privados que imparten educación básica, premedia y media asciende a cerca de 800 en todo el país, según el Ministerio de Educación.
"No se debe mantener ningún secreto" entre el Gobierno, los partidos de oposición y el pueblo panameño. Ricardo Martinelli