Unas 30 personas fueron detenidas ayer en el tercer día consecutivo de disturbios entre unidades policiales y las agrupaciones de desempleados colonenses. El dirigente de la Federación Sindical, Marcos Allen, fue arrestado cuando participaba en una manifestación pacífica por las calles de la ciudad, lo que provocó el disgusto de las agrupaciones que conforman la Alianza de Desempleados.
Las agrupaciones se dirigieron hacia la parroquia de La Medalla Milagrosa y a la Iglesia Catedral, para solicitar al prelado Alan McLelan, al igual que a monseñor Carlos María Ariz, que intercedieran para lograr la liberación de los arrestados, sin embargo, las unidades del Control de Multitudes les bloquearon el paso, lo que desencadenó en enfrentamientos.
Gran cantidad de agentes provenientes de la ciudad capital, entre ellos miembros del Servicio de Protección Institucional (SPI), procedió a lanzar a eso de las 3:00 p.m. gases lacrimógenos y perdigones a los manifestantes. Los negocios se mantuvieron por tercera jornada sin abrir sus puertas y los propietarios de los locales manifestaron su preocupación por la gran cantidad de pérdidas. Recalcaron la necesidad de poner fin a los enfrentamientos que están sumiendo en una crisis aún mayor a la comunidad.
En tanto, varios moradores manifestaron su disgusto por el exceso de fuerza que a su juicio utilizaban los efectivos policiales y señalaron que varios delincuentes se habían infiltrado en las protestas para ocasionar los desórdenes.
El propietario del Hotel Plaza, Gaspar Tesis, fue detenido por agentes policiales, luego de que ingresaran al local en busca de personas involucradas en los disturbios, mientras que unas 10 mujeres que se encontraban en las calles también fueron aprehendidas por supuestamente participar en los enfrentamientos.
Olivia Dufis, residente en el cuarto 22 de la vivienda 8301, se quejó de abuso policial, ya que los agentes tumbaron la puerta de su casa y la golpearon al igual que a su hijo, con el pretexto de encontrar a revoltosos.
La gobernadora Luciana de Policani envió un comunicado en el que lamentó los hechos registrados en la provincia, al tiempo que hizo un llamado a la cordura de los moradores.
"Estos actos violentos no conducen a nada, sino que agrava nuestra situación económica social", señala la misiva, aclarando que como autoridad puede hacer uso de unidades policiales para prevenir o reprimir abusos. Destacó que toda manifestación que se realice debe ser informada por escrito a la Alcaldía 24 horas antes, anotar el lugar y recorrido, además de indicar la organización y personas responsables.
Al respecto, Fabio Alvey, dirigente del Movimiento de Desempleados Colonenses (MODESCO), respondió que las agrupaciones no tenían que pedir permiso a nadie, porque ya el gobierno conocía que ellos habían presentado un plan de desarrollo integral.
Señaló que los mandatarios se habían comprometido a efectuar una reunión en la ciudad capital y se comprometieron a conformar una Comisión Presidencial para resolver los problemas de la provincia, sin embargo, nunca cumplieron lo acordado. Agregó que el gobierno se ha burlado de las agrupaciones y ahora están reprimiendo al pueblo.