Un agente de la Policía Nacional de Fronteras identificado como José Miranda se mantiene bajo investigación, al ser acusado por la costarricense Gabriela Espinosa Balladares del delito de hurto.
La Dirección de Responsabilidad Profesional (DRP) retiró la placa y carné policial al agente Miranda.
El incidente se registró a la 1: 30 de la madrugada de ayer dentro de un bar, ubicado en la frontera de Paso Canoas, donde Espinosa dejó su cartera en la mesa, la cual fue tomada por un sujeto que vestía un suéter de color amarillo quien salió del local, dijo la denunciante.
La mujer puso en conocimiento a la Policía de la pérdida de cinco mil colones y 10 dólares, los que hacían un total de B/. 160.00.
El agente policial fue detenido en una piquera de taxis con las mismas generales descritas.
Durante la captura de Miranda, quien no estaba de turno, le fue encontrado un celular propiedad de la denunciante, informó la Policía Nacional.
El agente policial detenido al ingresar al servicio en la subestación, donde permanecía bajo investigación, dejó una cantidad de dinero en colones, la que coincidía con la reportada por Espinosa, posteriormente confesó el hecho delictivo.
Este caso fue remitido a la corregiduría de Progreso, y a la Junta Disciplinaria de la Dirección de Responsabilidad Profesional para su destitución.
Estos fueron identificados como Marta, Josefa, Celestina Moreno, Isabel Marín Guerra, Pedro, Martha, Climaco, Silvia Rosa Pineda de Sousa en tanto que el joven de 18 años es Omar Alexis Villalaz Castillero.
En varias sillas que se encontraban en el lugar, habían tiras de tela que presuntamente eran usadas para atar a los ancianos.
Maribel de Coco, directora de Adultos Mayores del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) aseguró que "esto no se va a quedar así".
Informó que buscarán los recursos legales para proceder en contra de este sujeto, especialmente por la forma infrahumana en que eran mantenidos los ocho ancianos encontrados en el Centro de Rehabilitación y Recuperación para Adultos Mayores.
La situación de Crawford podría agravarse por mantener a un joven con problemas mentales.
Susy Planet, coordinadora de corregidores en el distrito de Arraiján, manifestó que el MIDES debe investigar las razones por las cuales un joven con problemas mentales se encontraba recluido en un supuesto asilo para ancianos sin recibir sus medicamentos.
Crawford, quien es el dueño del asilo, se presentó el jueves en la corregiduría de Arraiján y aunque no entregó ningún documento legal sobre el funcionamiento del mismo, se comprometió a presentar copias.