Un informe, al cual tuvo acceso el Panamá América, narra cómo la unidad policial que viajaba de civil en un vehículo hizo caso omiso a las señales de alto de los funcionarios de la PTJ y aumentó la velocidad para violar un retén de los investigadores.
El informe realizado por detectives e inspectores de la División de Homicidios revela que éstos al notar que el auto iba a velocidad se vieron obligados a lanzarse a un lado de la calle.
Agrega que los funcionarios hicieron disparos al aire para que el conductor se detuviera. Para sorpresa de los investigadores, al detenerse el auto, su conductor se identificó como policía.
Los funcionarios de la PTJ consideran que el policía puso en peligro sus vidas.
El policía declaró posteriormente que ningún PTJ tiene derecho a detener a un policía.
El documento indica que se trata del Cabo 1ero. Hipólito Gómez.
El sujeto estaba ebrio y tenía latas de cerveza y una "pacha" en la parte trasera del auto.