Unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ) y la Policía Nacional allanaron ayer una residencia en la Urbanización Industrial, donde fue decomisada una gran cantidad de municiones para fusiles AK-47 que se presume son parte del cargamento incautado en la madrugada del sábado en un barco hondureño.
Según fuentes policiales, la residencia era utilizada como depósito para ocultar municiones que se presume eran parte del cargamento incautado el sábado en la embarcación hondureña Cherokee Arrow.
Además se informó que en el sector de Isla Grande, unidades de la Policía detuvieron una segunda embarcación en la tarde de ayer, la cual fue objeto de una detallada revisión.
Trascendió que hasta ayer las unidades de la Policía habían revisado dos embarcaciones más en el puerto de Colón Port Terminal, para determinar si también transportaban armas hacia los movimientos guerrilleros colombianos.
De acuerdo con los reportes, las armas serían intercambiadas por droga en la frontera con Colombia, en donde eran esperadas por grupos alzados en armas que requieren de material bélico para enfrentarse al ejército de ese país.
Ayer los ocho tripulantes del Cherokee Arrow fueron sometidos a una diligencia indagatoria para determinar su grado de participación en los hechos, pero éstos alegaron que desconocían sobre el material bélico encontrado dentro de un contenedor.
Las pesquisas realizadas indican que las armas, en su mayoría fusiles AK-47, ametralladoras PKM, bastones chinos y granadas RG-7, provenían de Centroamérica y tenían como destino la costa atlántica colombiana.
Se informó que la embarcación utilizaba la misma ruta de otra nave que el mes pasado fue detectada con 600 kilos de cocaína procedente de Colombia y que se presume había pasado con una carga de armas.
Un reciente informe de Aduana de Estados Unidos reveló que los puertos del sector Atlántico panameño son usados para el trasiego de armas y drogas por las mafias internacionales.