Una condena de dos años de prisión fue aplicada al policía Carlos Alfredo Serrano, por uso excesivo de la fuerza al momento que detuvo al joven Carlos Ismael Sánchez, en Nuevo Chorrillo, Arraijan.
Según las investigaciones, Serrano golpeó en reiteradas ocasiones a Sánchez con el tolete cuando ya se encontraba reducido y no representaba peligro para las autoridades.
Sánchez alegó que el agente intentó introducirle un paquete en los bolsillos de su pantalón, pero que al hacer resistencia fue golpeado.