Betilda Sánchez, moradora de Burunga, en el distrito de Arraiján, no sabe qué hacer ante la delincuencia.
Sus ojos denotan cansancio y el tono de su voz, la angustia de problemas sin respuesta oportuna.
Esta mujer, una ama de casa, critica que los policías no entren a Burunga a hacer rondas. Tanto es su miedo que lleva a clases a sus dos niños al colegio Lucas Bárcenas y, a la salida, los busca.
Los maleantes roban cerca de matorrales y en la oscuridad, lo que la han llevado a estar arisca.
Y es que salir de noche y hasta viajar en los taxis, a ciertas horas, es sencillamente jugarse la vida
Donde ella vive, pocos quieren hablar por temor a represalias, pues los robos están aumentando.
Eso mismo ocurre en Arraiján Cabecera, donde Erick Leis, un conductor de taxi, tiene que escoger las carreras para llegar con vida a casa.
"Es inseguro trabajar de noche, calles malas, hay que dejar a la gente en la puerta de la casa y a la salida es peligroso".
Él, que recorre Arraiján viejo y Veracruz y con 8 años en el oficio, habla de mucha inseguridad.
Nada cambia.
Vera de Quintero, residente de la urbanización Parques del Oeste, parecía desahogarse con este medio cuando le consultaba del tema.
Ella cree que no hay diferencia entre sectores, pues no se puede dejar la casa sola, menos las pertenencias afuera.
Lleva 5 años de vivir en el área, pero dice que en los últimos años se ha empeorado la situación, donde el carro y la casa se los han intentado abrir.
"Estoy cansada de ir a la Policía. Hay quienes andan fumando por ahí", expresa Quintero.
Según Vielka de Rodríguez, personera primera municipal de Arraiján, se hace necesario más unidades que trabajen en rondas y patrullas.
La funcionaria del Ministerio Público reconoce que la Policía hace su papel, pero sostiene que por la cantidad de población trabajan con carencias.
Mientras que Eduardo Restrepo, secretario general del Sindicato de Taxis Unidos de Arraiján, cuenta que han tratado de asaltar a taxistas en horas del día en áreas rojas.
La agrupación, que aglutina 250 taxis, maneja la cifra de 5 robos por mes.
"No hay suficientes rondas policiales", lamenta.
Lo mismo alega el dirigente Lucas Mitre, de la Sociedad de Transportistas de Arraiján Cabecera S.A., quien habla de disparos y robos dentro de los buses.
El Censo de la Contraloría arrojó 149 mil 918 personas en el distrito.
Proyecciones de la Alcaldía de Arraiján indican que pasaron los 200 mil habitantes y no llegan a 150 policías.
Estadísticas de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) revelan 3,531 casos en el 2007 de violencia doméstica en el país, mientras que en el año anterior fueron 2,845.
Emma Castillo, asesora legal de la Alcaldía de Arraiján, señala que de cada 10 denuncias, 8 son de violencia doméstica.
La incidencia se da los fines de semana en las 8 corregidurías.
Arraiján tiene sus casos de criminalidad como en todas partes, pero los casos son menores, sobre todo, cuando hacemos la proporción de la cantidad de personas que vive en Arraiján", respondió la Policía Nacional, a través de Eduardo Lim Yueng, vocero oficial.
Según la Policía, en materia de vehículos, tienen 12 patrullas, entre 10 y 12 motos, para el distrito.