Ricardo Alberto Arias, canciller de la República durante la pasada administración de Ernesto Pérez Balladares, afirmó que el gobierno de Mireya Moscoso no tiene rumbo y le falta coherencia.
"Pareciera que el gobierno no logra tomar control de su propio actuar. En política exterior la falla es no haber tomado conciencia del cambio que ha surgido por el control del país sobre el Canal de Panamá", recalcó.
Manifestó que para estructurar una política exterior que concuerde con esta realidad hay que tomar conciencia de que nuestras relaciones con Estados Unidos, son mucho menos intensas y cifradas en otros términos.
Aseveró que la relación de Panamá con otros países usuarios del Canal debe ser más intensa, y que al actual gobierno le tocó la coyuntura histórica de estar en ese cambio, pero "no ha tomado conciencia del mismo".
Al cuestionársele sobre la decisión de Panamá de respaldar o no el Plan Colombia, Arias manifestó que el país no debe ser partícipe porque aunque tiene un contenido de lucha contra el narcotráfico, tiene un contenido bélico-militar contra las guerrillas internas en Colombia, que en alguna forma puede terminar en conflictos.
Precisó que Panamá en sus relaciones internacionales debe adoptar una política de neutralidad activa, ya que por razones de protección interna debe evitar inmiscuirse en conflictos que no son de su directa incumbencia y que pudieran acarrearle represalias de otros sectores.
En lo que respecta al manejo que Panamá ha tenido con las diferencias que existen entre la República de China-(Taiwan) y la República Popular de China (Beijing), Arias enfatizó que si bien Panamá mantiene relaciones diplomáticas con la República de China, "no debiera respaldar las aspiraciones que ellos tienen de ingresar a organismos internacionales, ya que eso es visto por la otra China como inmiscuirse en sus asuntos internos, hay que manejarse limitadamente", recalcó.
"El Gobierno no está manejando esa relación con las limitantes necesarias, el reciente viaje de la presidenta Moscoso a la República de China fue inapropiado y va en violación del principio de la neutralidad activa que debe regir nuestra política exterior. Si se parcializa será más difícil mantener relación con ambas chinas, lo cual va afectar nuestros intereses", aseveró.
En torno a la inclusión de Panamá en la lista negra que lo califica como un "paraíso fiscal" para el lavado de dinero el excanciller Arias precisó que esto sucedió porque el gobierno no le dio la suficiente importancia que tenía el tema, "por lo que a Panamá no le queda otro camino que adoptar las medidas que se le están requiriendo".
Recalcó también que el Gobierno debe iniciar en el ámbito internacional una tarea didáctica de dar a conocer la realidad panameña que es distinta a las otras economías de servicio, ante el movimiento generalizado que tienen los países generalizados en sus economías de servicios.
Precisó Arias que el manejo del Canal ha sido apropiado, "el gobierno ha respetado el querer nacional de que los vaivenes políticos no se inmiscuyan en la administración del Canal".
Manifestó sin embargo, que el tema de la construcción del tercer juego de esclusas no puede ser decidido por la junta directiva del Canal, ya que eso tiene consecuencias más allá de la junta directiva. Debe manejarse de común acuerdo entre el gobierno y la administración, evitando la politización".
Recalcó que en la medida que la Cancillería no esté íntimamente vinculada al quehacer de la vía interoceánica y no pueda ser la vocera internacionalmente, la política exterior va a adolecer de este importante tema.
Según Arias, la política exterior de Panamá tiene que estar íntimamente vinculada a su política interna. "Si entendemos que el problema es de pobreza, que requiere de empleos para su disminución y de niveles educativos superiores para lograr esas plazas, nuestra política exterior debiera estar orientada a atraer esas inversiones, para lograr esos empleos y aumentar el nivel educativo del panameño. Hay que satisfacer las necesidades del panameño".
Manifestó que en la medida en que Panamá sepa manejarse con los distintos países que tienen interés en Panamá, dando un mensaje coherente, unificado y claro; sobre lo que podemos dar y lo que necesitamos, en esa medida esos países van a estar más anuentes de dar ayuda técnica a Panamá, para facilitar inversiones y contribuir a nuestro desarrollo.
En este sentido Arias, manifestó que con la eliminación del conflicto ideológico que existía alrededor del mundo, las relaciones comerciales han tomado un giro preponderante en las relaciones entre países. "Si manejemos nuestras relaciones comerciales al margen de nuestras relaciones políticas, otra vez vamos a entrar en conflictos".
Aseveró que un ejemplo de eso es nuestra relación con Centroamérica, que tiene vínculos muy estrechos con la República de China y no tiene relaciones con la República Popular de China. "Si Panamá va a entrar en acuerdos bilaterales con Centroamérica similares, nos vamos a desviar de nuestro interés principal, ya que nuestro interés es distinto. No podemos tener una negociación con Centroamérica que está siendo llevada por un grupo y una relación política llevada por otro".
Destacó que la decisión sobre qué tipo de acuerdo vamos a celebrar en materia bilateral, tiene un gran impacto político perjudicial.
El canciller José Miguel Alemán calificó el primer año de gestión de la presidenta Moscoso, como un período de logros significativos y aseveró que el más importante fue llevar a cabo la ejecución del Tratado del Canal de Panamá, mediante la transferencia a la jurisdicción panameña de la administración del Canal de Panamá.
"Con esto se concluyó un período histórico de nuestra nación que llevó 74 años de renegociación de un tratado y 23 años de ejecución del mismo. Fue un esfuerzo de cuatro generaciones de panameños, que demuestra cómo la paciencia y la diplomacia son un arma muy valiosa y como un país poderoso como Estados Unidos puede llegar a acuerdos con uno pequeño como Panamá", recalcó.