Nuevos argumentos fueron expuestos ayer para contrarrestar la iniciativa que busca promover el establecimiento de una norma que oficialice el idioma inglés como segunda lengua comercial del país.
La Coordinadora Popular por los Derechos Humanos en Panamá (COPODEHUPA) se sumó a los organismos que rechazan la aplicación de una ley que obligue el uso del inglés en diversos casos, acusando que la iniciativa es parte de las políticas neoliberales y de globalización impuestas a Panamá y a los gobiernos latinoamericanos por Estados Unidos.
De acuerdo con el organismo de defensa popular, el proyecto de ley No. 41 que promueve la imposición de la norma, viola abiertamente las disposiciones constitucionales, que establecen que el Español es el idioma oficial de la República.
"Por lo que se desprende que no puede haber ningún otro idioma reconocido como oficial, aunque sea de tipo comercial", acotó COPODEHUPA.
A través de su coordinador general, el sacerdote Conrado Sanjur, el organismo planteó que la iniciativa, que actualmente se evalúa en la Asamblea Legislativa, es discriminatoria debido a que beneficiará a algunos sectores, dejando marginados a otros.
Acusó que el interés de promover e imponer el idioma inglés forma parte de las medidas antinacionales que están siendo impulsadas en el país y el continente, como los Tratados de Libre Comercio (TLC), la creación del Area de Libre Comercio de las América (ALCA) y el Plan Puebla Panamá.
"Además de dolarizar las economías de los países latinoamericanos, ahora se pretende imponerles el idioma inglés con el supuesto fundamento de completar y consolidar sus ventajas competitivas en el mercado mundial de atracción de inversiones cuando es sabido que la apertura de mercados y sus fronteras traen ganancias para unos y miseria y despojos para los muchos".
La Coordinadora negó que se oponga al uso del idioma inglés o cualquier otro en el país, pero consideró como primordial promover políticas de crecimiento cultural sin lesionar los principios y derechos instituidos en Panamá.