El Arzobispo de Panamá, monseñor José Dimas Cedeño, instó ayer a la clase política panameña a despojarse de sus intereses y ambiciones particulares y a pensar en los sectores más necesitados del país con el inicio del nuevo siglo.
"A los políticos les pido que se olviden un poco de ellos y de los intereses político-partidistas y piensen un poco más en los que menos o nada tiene en el país", precisó el alto representante de la Iglesia Católica en Panamá a la salida de la ceremonia donde se juramentó a las nuevas autoridades de la Corte Suprema de Justicia.
Sostuvo que Panamá, por la riqueza que representa su posición geográfica, "debe constituirse en un país donde reine el equilibrio económico y social en donde los políticos piensen en el bien de todos y no de ellos mismos".
Por otra parte, monseñor José Dimas Cedeño, aunque admitió no tener conocimiento sobre la proliferación de las sectas y ritos satánicos en Panamá, reconoció que éstas han existido y operado siempre en territorio panameño.
"Frente a estas aberraciones, sectas o ritos satánicos, lo que impera es que los cristianos seamos más conscientes y que nuestra fe sea más vívida", manifestó además el Arzobispo de Panamá.
Cabe destacar, que los ritos satánicos que se realizan en Panamá tienen lugar como muestra de agradecimiento que expresan a Satán sus simpatizantes por todas las posesiones materiales que les ha permitido alcanzar.
Estos ritos satánicos que incluyen entre otras prácticas el sacrificio de animales y la profanación de tumbas, se utilizan las cabezas y vísceras de los muertos, las cuales son incineradas y posteriormente se realiza el rito de revolcarse en las cenizas.
Los participantes de estos ritos proceden en su mayoría de la práctica de ciencias ocultas como la santería y de acuerdo con estadísticas, aproximadamente el 3% de las personas que se dedican al satanismo son santeros.