El obispo de la Diócesis de Santiago, Oscar Brown Jiménez, recordó ayer a los líderes políticos, así como quienes participan en la comunidad económica y laboral que "ningún poder está por encima de Dios".
A través de la nota central publicada ayer en Panorama Católico, órgano de evangelización e información de la Iglesia Católica panameña, el Obispo planteó que quienes han recibido poder terrenal, no lo han recibido por derecho propio, sino a través del pueblo.
Insistió en que quienes han recibido este poder deben crear las condiciones de justicia en el ejercicio del trabajo, a la vez en lo que respecta a la comunidad económica señaló que hay que entender que el capital y la mano de obra no se deben considerar como elementos contrapuestos, sino de colaboración entre el uno y el otro.
Recalcó que no se puede colocar "otros soberanos por encima de Dios", entre los cuales citó el dinero, el poder de cualquier clase, ya que todos deben estar subordinados a Dios.
Brown Jiménez añadió que en el ejercicio del poder político hay que recordar que el mismo es para servir al pueblo y no para servirse a sí mismo, para trabajar por el bien común, construir y fortalecer el bienestar de toda la comunidad.
Insistió en que todo lo planteado, se traduce en los esfuerzos por crear un ambiente de justicia, en el que predomine el derecho y en el que se hace lo posible por lograr la paz y la fraternidad entre todos los seres humanos. Además, destacó como elemento importante para lograr estos objetivos, el hecho de reconocer la dignidad de todos los hombres y mujeres, como hijos de Dios.